Posteado por: Dani | 24 enero 2012

Subida al Botete (Alto del Mozo) desde Guímara

La ruta que hoy describo la realizamos Oskar y yo el día 8 de enero de 2012. Nos fuimos hasta el Valle de Fornela para subir al Botete e intentar despegar en parapente desde su cima. La carretera hasta Guímara estaba  bastante helada estando completamente blanca en algunos tramos. Cualquier otro año, por estas fechas, el acceso a Guímara ya nos hubiera supuesto un problema debido a la nieve. Y subir al Alto del Mozo o Botete no hubiera sido un paseo como el que nos dimos, sino un subida complicada en algunos puntos y mucho más dura.

El nombre que recibe el pico por parte de mapas oficiales y montañeros es el de Botete, pero el nombre que recibe por parte de los fornelos es el Alto del Mozo. Es por ello que este segundo nombre sea posiblemente el auténtico.

Los Fanales (1.843 m. y 1.846 m.)y el Botete (1.924 m.)

La ruta que realizamos es sencilla siempre que no se realice con nieve.

Guímara (1.060 m.) – Alto de Curriellos (1.783 m.) – Los Fanales (1.843 m. y 1.846 m.) – Alto del Mozo o Botete (1.924 m.) - Los Fanales (1.843 m. y 1.846 m.) - Alto de Curriellos (1.783 m.) - Guímara (1.060 m.)

En un primer momento hay que subir una empinada pista para después situarnos en el cordal que nos llevará al Alto de Curriellos (1.782m.). Toca atravesar urces que en general no superan la altura de la rodilla.

Hacia el Alto de Curriellos (1.783m.)

Al principio Oskar no lo vio claro eso de tirarse desde la cima en dirección a Chano o hacia Guímara. La valoración la hacía desde abajo, que es donde decidía si íbamos a subir el equipo o no. Así que el equipo allí se quedó.

Avanzar por estas urces no es incómodo. En peores nos hemos visto. Al otro lado, nos acompaña la preciosa Sierra de la Moredina. Vemos sus dos máximas alturas: Peña Rogueira y Turrunteira. En otra ocasión habrá que visitarlos. Más allá luce el Teso Mular, solitario, pero siempre atractivo y visible desde numerosos picos de los alrededores.

De izquierda a derecha: Peña Rogueira (1.960 m.), Pico Turrunteira (1.948 m.), Pico de la Camposa (1.873 m.) y Teso Mular (1.884 m.)

Una vez superado el Alto de Curriellos, tenemos ante nosotros Los Fanales, una serie de formaciones que en su cara norte son espectaculares formando largos corredores muy verticales.

Los Fanales, al fondo Alto del Mozo o Botete (1.924 m.)

El paisaje que se sucede es muy bonito. Al fondo Asturias aparece sumido en la niebla. Las peñas son muy escarpadas. Se debe tener cuidado con el hielo en  sus bordes.

Oscar en unos de los Fanales

En la medida de lo posible evitamos el borde de la cuerda, aunque sí subimos a los Fanales. Tiene un lado con pareces muy verticales y justo en el borde hay nieve que en algunas ocasiones se presenta muy dura.

El Alto del Mozo o Botete más próximo

Llegamos a la cima. El día acompañaba. Las vistas aún más.

Oskar junto al montón de piedras de la cima del Alto del Mozo o Botete (1.924 m.)

Nos sacamos la tradicional foto de cima.

Cima del Alto del Mozo o Botete (1.924 m.)

Y contemplamos las vistas en todas la direcciones. Al norte, y haciendo frontera con la comarca asturiana de Ibias tenemos la Sierra de la Moredina con Peña Rogueira y el Pico Turrunteira presidiendo el horizonte.

Sierra de la Moredina: De izquierda a derecha: Peña Rogueira (1.960 m.), Pico Turrunteira (1.948 m.), Pico de la Camposa (1.873 m.) y Teso Mular (1.884 m.)

Al este tenemos la vista más extensa. Se divisa abajo el Valle de Fornela y el pueblo de Peranzanes. El Teso Mular a la izquierda. Pero si nos fijamos bien tenemos la zona del Alcornón de Busmori y Miro de Valdeprado muy próximas. Más atrás aparece Laciana, Babia, Las Ubiñas, el Alto Sil y la Sierra de Gistredo.

Cordal recorrido. Valle de Fornela al fondo. Muy al fondo se divisan las Ubiñas

Al sur, y con el sol de cara tenemos la línea de montañas que hace frontera entre el Valle de Fornela y el Valle de Ancares. En primer plano se ve el Alto del Carballín, luego Tabillón, el más alto, la siempre espectacular Peña Portillina y Mollaneo.  La foto está muy mal, torcida y hasta desenfocada, pero la pongo para que lo veáis. Ah, y al fondo, se ve el Bierzo metido en la niebla con los Montes Aquilianos detrás.

Mollaneo (1.856 m.), Peña Portillina (1.819 m.) y Alto del Tabillón (1.907 m.). Debajo la Braña de Fontoria

Y si miramos al oeste vemos la imagen más espectacular del día. Ahí está la Sierra de los Ancares. Se divisa al completo desde Peñarrubia hasta Miravalles. En el centro, y más blanco, Cuiña. en primer plano vemos el camino que desciende desde el Alto del Boquín hasta el pueblo ancarés de Suertes.

Los Ancares: De izquierda a derecha: Peñarrubia, Cuerno Maldito, Mostallar, Campanario, Cuiña y Miravalles. En primer plano, Alto del Boquín.

Tras deleitarnos con las vistas y Oskar haberse arrepentido de no haber porteado el parapente, pues había una vía muy factible, emprendemos el camino de vuelta siguiendo el itinerario de la subida.

Descenso por la derecha de los Fanales hacia el Alto de Curriellos

Pronto accedemos a la pista siguiendo el cordal.

Último tramo del cordal, bajando hasta tomar la pista. Al fondo la Sierra de la Moredina.

Ya desde la pista el Teso Mular está más cercano presentando su inconfundible perfil. El parapente quedó para otro momento, ya os contaré

El Teso Mular (1.884 m.)

Éste es el perfil de la ruta. Es una ruta para hacerla en una mañana.

Guímara - Alto del Botete - Guímara

Y aquí el itinerario seguido.

Ruta realizada: Guímara - El Botete

Espero que os haya gustado. Hasta otro día.

Posteado por: Dani | 4 enero 2012

¡Qué bonitos son los rebecos!

Quiero empezar el año con imágenes de rebecos que he ido recogiendo en cinco salidas que he hecho en los últimos tres meses dedicadas a este animal símbolo de la montaña del norte de España.

Empezaremos presentando a la hembra:

Hembra de rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Y aquí está el macho:

Macho de rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Hay poco dimorfismo sexual en la especie. Cuesta diferenciar macho de hembra en individuos jóvenes. Los machos suelen ser algo más grandes que las hembras. También poseen unos cuernos de mayor tamaño. En este caso en la segundo foto está claro que se trata de un macho. Ese mechón de pelo próximo a sus genitales lo delata. Ahora bien, ¿cómo puedo asegurar que se trata de una hembra en la primera de las fotos? Os tenéis que fiar de mi. Lo sé porque este individuo estaba al cuidado de unas crías y dicha función solo la hacen las hembras.

Y ahora os muestro una serie de fotos que en su mayoría son de individuos jóvenes. La mayoría han nacido este año. Este primero tendría aproximadamente un año. La foto está tomada en los límites del Valle de Fornela (León) y Valle de Luiña (Asturias), yo estaba en Fornela y el rebeco en la comarca asturiana de Ibias.

Rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

En la siguiente foto vemos a un adulto. Por el tamaño del individuo y de los cuernos podría tratarse de una hembra. Pero ahora no lo aseguro. Está tomada en Ancares. En un rincón en el que este animal tiene querencia y además quedan las fotos preciosas con esa montaña escarpada de fondo. Lástima que sea un lugar sombrío.

Rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Y aquí un individuo muy joven. Los cuernos son pequeños. El pelaje que tiene es invernal. Más largo y de colores marrón claro, marrón oscuro y negro en ocasiones. Todas las fotos que hoy os muestro están tomadas a individuos que visten “ropa de invierno”.

Rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Ésta es una de mis preferidas, esta colección de cuatro rebequines. Los más pequeños de su especie hasta que nazcan sus hermanos para el próximo abril

Rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Estos cuatro son otros diferentes, aunque parecen todos clones. Ahora se movían por el sol. La diferencia de luz y las posibilidades son otras.

Rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Y la última.

Rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva)

Ahora, os dejo con dos vídeos. En este primero se ve al individuo de la cuarta foto.

Y en este segundo se ve al primer grupo de rebequines que os he mostrado

¡Qué bonitos son los rebecos!

Posteado por: Dani | 22 diciembre 2011

Feliz Navidad con ardillas (Red Squirrel)

Hoy os traigo unas fotos de ardillas que he tomado recientemente. Uno sale a fotografiar aves, y vuelve con ardillas. Algo poco frecuente, pero no puedo quejarme, pues quedé satisfecho con los resultados.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Tres ardillas fueron las que posaron en un rato. Son muy esquivas, por lo menos las salvajes, pero estaban muy ocupadas comiendo piñas y no repararon en el observador.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

La ardilla que hay en la foto anterior y en la siguiente fue la que mejor posó. Me llamó la atención su color. Fijaos, no es roja como la mayoría de sus congéneres sino que tiene un pelaje prácticamente negro. He estado buscando fotos por internet de ardilla roja con pelaje tan oscuro y no he encontrado. La foto anterior fue la mejor de la sesión.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Y aquí está la tercera que posó. Me hace gracia ver como tienen los pelos que le salen de la punta de las orejas. Parece que van a toda velocidad.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Y aquí un vídeo en el que salen las dos primeras ardillas. En la última secuencia la ardilla negra da una auténtica lección de cómo debe mondarse una piña. No os lo perdáis.

 

Para acabar me gustaría desearos a todos Feliz Navidad. Que 2012 sea excelente. Que haya salud y trabajo. Espero ofreceros buenos ratos de paisajes y fauna de la que veré en este próximo año.

Aprovechando el festivo 8 de diciembre de 2011, mi hermano y yo nos fuimos a Somiedo (Asturias) para realizar una ruta. Decidimos ir a conocer la Sierra del Rebezu. La visita no defraudó. Espero repetir en cuanto pueda puesto que me quedaron cosas por visitar que en una jornada con pocas horas de luz, por prudencia, decidimos aplazarlas para otra ocasión.

El itinerario de la ruta fue el siguiente:

Valle de Lago – Braña de Sousas – Collado del Muñón – Los Michos – Peña Salgada – Valle de la Salgada – Braña de Sousas – Valle de Lago

La ruta la comenzamos sobre las 10 de la mañana. Era un día espectacular, de esos azules en Asturias que quedan en la memoria. La temperatura de 4 grados nos pareció excelente, puesto que en el trayecto en coche entre Toreno y Piedrafita de Babia la máxima temperatura había sido de 3º bajo cero.

Valle de Lago con el Pico Palombera (1.649 m.) a la izquierda

Dejamos el coche en el aparcamiento que hay al final del pueblo y retrocedemos, ya a pie, hasta Casa Cobrana, ahí se toma una pequeña calle a la izquierda que baja en dirección al cementerio. Una vez allí tomamos un camino bien indicado que surge a nuestra izquierda. Rápidamente nos conduce al Mirador de Peña Furada desde donde las vistas son hermosas. Pero debido a la posición del sol no nos permite una foto en condiciones. Así que todo esto os lo enseño a la vuelta.

Vamos ascendiendo por un cómodo camino flanqueado por las peladas hayas anunciando la inminente llegada del invierno.

Atravesando el hayedo hacia la Braña de Sousas

En menos de una hora estamos en la Braña de Sousas. A un ritmo tranquilo y sacando fotos a todo lo que veíamos. Las campas de la Braña de Sousas son preciosas. Si  se mira atrás nos deleitaremos con imágenes como ésta:

En las inmediaciones de la Braña de Sousas. Al fondo Peña Furada (1.424 m.)

Nos gusta tanto el lugar, que decidimos que es el lugar idóneo para parar a comer a nuestro regreso.

Llegando a las campas de la Braña de Sousas

Está preciosa la Braña. Sin lugar a dudas se trata de un lugar muy especial. Se conservan las cabañas en las que hace muchos años, en los meses del verano, hacían vida ganado y pastores.

Braña de Sousas (1.400 m.)

En este texto de la página Vivir Asturias explica a la perfección lo que en su día fue la Braña de Sousas.

“Brañas como la de Sousas surgen en Somiedo asociadas a la ganadería en régimen de trashumancia, forma de explotar pastos de altura utilizables sólo en el período estival. La braña responde al modelo tipológico más antiguo, formado por «corros», cabañas de planta circular construidas en varias hiladas de piedra, que rematan en una falsa cúpula de losas, posteriormente recubierta de «tapinos», retazos de césped que mejoran el aislamiento térmico e impermeabilizan la construcción. El aislamiento se completa con una casi total ausencia de vanos; la puerta de entrada y un minúsculo ventanuco constituyen la única ventilación. Generalmente, se agrupan por parejas, sirviendo de refugio al «brañeiro» y destinándose la otra al ganado. Por tratarse de brañas situadas a mayor altura, eran utilizadas sólo durante un periodo muy corto de tiempo y a ellas no se desplazaba la totalidad de la familia, sino uno sólo de sus miembros. Aunque en peor estado de conservación, aún pueden encontrarse algunos «corros» en otras brañas del Parque: la de la Mesa o la de Valdecuélebre, por ejemplo.”

A partir de aquí el camino comienza a ganar desnivel. En aproximadamente dos kilómetros ascenderemos 400 metros. El terreno, que en primer lugar fue de bosques, luego de prados, pasa ahora a convertirse en el propio de la alta montaña con zonas de canchales y peñas muy escarpadas.

Atravesando uno de los canchales de Peña Chana

Debemos dirigirnos hacia el collado situado entre Peña Chana de Somiedo y el Alto del Muñón. El camino del PR-AS-16, seguido hasta aquí, indica que ésta es una dirección equivocada. Sabemos que es así, pero es la que nos llevará de forma más cómoda y rápida al collado, que no es de la foto, sino uno que está bastante más atrás del de la foto.

Hacia el Collado cota 1.846 dejando a nuestra derecha el Alto del Muñón (1.879 m.)

Mientras ascendemos por el paso, Peña la Franca se muestra por su cara más bonita. Esta montaña es la que remata la Sierra del Rebezu.

Peña la Franca (1.933 m.)

El paso entre el Muñón y Peña Chana de Somiedo, es entretenido, la nieve, todavía dura a esta hora de la mañana, cada vez es más abundante. Los rebecos nos acompañan mientras observamos lo que dejamos atrás. Ahora el que se muestra impresionante es el Alto del Muñón. En estos momentos hay que tener claro que lo que puede parecer el cordal no es más que la subida al Alto del Muñón situándose el cordal más adelante en nuestro camino.

Camino recorrido por el paso entre el Alto del Muñon (1.879 m., a la izquierda) y Peña Chana de Somiedo (2.068 m., a la derecha)

Uno de los premios de ir por este “camino no recomendado” es que te encuentras con Peña Chana de Somiedo frente a frente. Es soberbia dicha montaña. En ese momento, me arrepiento de no haber preparado la ruta en dirección al gigante de la zona. Está a tiro. Pero para eso soy cuadriculado, y en la montaña prefiero seguir los planes previstos no improvisando más que lo necesario.

Peña Chana de Somiedo (2.069 m.)

Ahora estamos entre la Babia leonesa y el Somiedo asturiano. Más no se puede pedir. Bueno sí, que los listillos que prenden fuego al monte no lo hagan. Ahí estaba el incendio de turno arrasando zonas de monte en las proximidades a La Cueta. Exceptuando el incendio, la vista es excepcional. Se divisa toda la Sierra de los Chagüezos presidida por Peña Chana de Somiedo. Detrás se ve Murias Chongas con la Peña el Miro, más atrás aparecen los Albos. Y a la derecha está el entorno de Picos Blancos junto con la Paredina y el Cebolléu.

Vamos hacia los Michos. De izquierda a derecha. Solapeña (1.911 m.), Alto del Muñón (1.879 m.), Peña Chana de Somiedo (2.068 m.), Los Albos, Peña sobre el Agua (1.903 m.), Picos Blancos (2.064 m.)

Hacia el otro lado vemos por primera vez de forma completa la Sierra del Rebezu. Principalmente formada por Los Michos, Peña Salgada, Loma Roja, Peña la Franca y el Alto del Muñón. En el día de hoy recorreremos el cordal más largo hasta Peña Salgada, cima más alta. También en la foto siguiente aparece, por primera vez, el Cornón.

Sierra del Rebezu: Los Michos (1.909 m.), Peña Salgada (1.979 m.), Loma Roja (1.925 m.) y Peña la Franca (1.933 m.). A la izquierda, en el fondo, aparece El Cornón (2.188 m.), y a la derecha en primer plano el Alto del Muñón (1.879 m.)

Caminamos por la cuerda donde nos encontramos con altas paredes verticales a nuestra derecha. Es lo que toca de aquí hasta que lleguemos a la cima de Peña Salgada. Son los Michos.

De izquierda a derecha: Los Michos (1.909 m.), Peña Salgada (1.979 m.) y Loma Roja (1.925 m.). Al fondo a la izquierda aparece el Cornón (2.188 m.)

Las vistas hacia el norte también son impresionantes. En este caso lo que se ve es buena parte del itinerario completado. Desde Valle de lago, las Braña de Sousas y la parte de prados del camino de regreso. Al fondo, se eleva el Cordal de la Mesa.

En los Michos, desde la cota 1.877 m. hacia Valle de Lago. El Cordal de la Mesa al fondo

Las vistas son amplias. Vemos dos de las cumbres más importantes de Laciana. Ahí están Muxivén y Cornón (a la izquierda en la siguiente foto). Se elevan ante nosotros los Michos confundiéndose en mitad de la pared de Peña Salgada.

Contemplando la panorámica de tres comarcas: Babia, Laciana y Somiedo. Muxivén (2.032 m.), el Cornón (2.188 m.), Los Michos (1.909 m.), Peña Salgada (1.979 m.), Loma Roja (1.925 m.) y Peña la Franca (1.933 m.)

Atravesar los Michos es muy entretenido. Un constante subir y bajar en el que el primero de ellos es el de mayor altura con 1.909 metros. El cuidado debe ser extremo, no solo por el hielo que puede haber en el cordal, sino también porque en muchas ocasiones hay que trepar utilizando las manos.

Con los Michos (1.909 m.) y más al fondo Peña Chana de Somiedo (2.068 m.)

Ya solo queda Peña Salgada. En el lado sur se ofrece la posibilidad de una subida más cómoda, si bien nosotros optamos por una mixta que nos hace trepar de forma constante según vamos ascendiendo.

Trepando hacia Peña Salgada (1.979 m.)

Llegamos a la cima donde nos hacemos la foto con las mejores vistas del día.

Cima en Peña Salgada (1.979 m.)

Y aquí tenéis las vistas. Se divisan próximas el resto de montañas de la Sierra del Rebezu. En la lejanía buena parte de Babia y de Somiedo.

Vista desde la cima de Peña Salgada (1.979 m.) hacia Peña Chana (2.068 m.). Abajo el Valle de la Salgada con las verticales paredes de Los Michos (1.909 m.). Al fondo a la izquierda, el Cordal de la Mesa y al fondo a la derecha los Albos.

Hacia el oeste aparece el Cornón (2.188 m.) que presenta aspecto más blanco que el resto de montañas. También aparece el Putracón (1.909 m.) y Penouta (1.979 m.) flanqueando el Puerto de Somiedo. También se aprecian en el cordal oeste de Peña Salgada las trincheras de la Guerra Civil. Fijaos en la siguiente fotografía donde en primer plano culebrea el murete de piedra.

En primer plano y a la derecha. Trincheras de la Guerra Civil Española. Al fondo, El Cornón (2.188 m.)

Y quedan las vistas hacia el Valle de Somiedo. Quizás las más cercanas, la de montañas más bajas, pero la más bonita.

Hacia el Valle de Somiedo. En primer plano el Pico Alto (1.849 m.). Abajo el pueblo de Caunedo. Sobre él el Pico Mocosu (1.989 m.) y la preciosa Peña Mochada (1.659 m.)

Descendemos por la cuerda oeste de Peña Salgada en dirección al puerto para, tras unos metros, enfilar hacia el collado que hay entre Peña Salgada y la Loma Roja. Desde aquí tenemos otra perspectiva del paisaje. Se eleva Peña Chana de Somiedo haciendo insignificante al Alto del Muñón que está delante. Debajo el Valle de la Salgada.

El Valle de la Salgada. Con Solapeña (1.911 m.), y Peña Chana de Somiedo (2.068 m.). Delante el Alto del Muñón (1.979 m.)

Según llegamos al collado somos conscientes de la verticalidad de las paredes de los Michos y Peña Salgada. Los espectaculares corredores que habíamos visto así nos lo indicaban en el camino de ascenso a la cima. Detrás de las paredes asoman los Albos y a la derecha y más al fondo vemos la preciosa Peña Orniz.

El Valle de la Salgada con las paredes de los Michos (1.909 m.)

Durante todo el día ha estado ahí, precediendo a Peña Chana de Somiedo en el cordal. Puede llamarse Pico de Solapeña. El caso es que no he encontrado ninguna referencia más que el topónimo que se muestra en el mapa del IGN. Ya sabéis que de esto uno no puede fiarse siempre. Los pliegues de esta montaña recuerda a otros también espectaculares de la zona como los de la Cervata en Babia. No es de extrañar que con dichos pliegues sea fácil ver fósiles de conchas, caracoles, algas y corales a 2.000 metros de altitud.

Pico Solapeña (1.911 m.)

Según bajamos, el Alto del Muñón empieza a presumir de tamaño con Peña Chana de Somiedo. La verdad es que es precioso.

Detrás, Peña Chana de Somiedo (2.068 m.)

Uno de los parajes del día que más nos gustaron es el Valle de la Salgada. Aquí luce poco debido a que está en la sombra. Pero ver esto a finales de la primavera debe ser precioso. Volveremos a comprobarlo. Lo que en su día sería un lago bonito pasó a quedar colmatado por la roca que cayó. Ahora es un prado salpicado de algunas lagunillas que estaban congeladas. Éste puede ser el futuro que le espera a diversas lagunas de la zona. En especial me acordé de la Laguna de las Verdes con la amenazante canal del Montihuero.

El Valle de la Salgada con las paredes de los Michos (1.909 m.) y Peña Salgada (1.979 m.) al fondo.

No obstante, si hubiéramos ido hasta Peña la Franca, como se nos pasó por la cabeza, este precioso paisaje no lo hubiéramos visto, y merece mucho la pena verlo. Las paredes vistas desde abajo son tremendas, aunque la foto no le haga justicia.

Desde el Valle de la Salgada vuelve a tomarse el PR-AS-16 que nos conducirá, rodeando el Alto del Muñón a media altura, a la Braña de Sousas. Las vistas desde la pared del Alto del Muñón nos permiten divisar Valle de Lago y la Braña de Sousas que aparece en el prado soleado que se ve la foto.

Rodeando el Alto del Muñón (1.879 m.) divisamos la Braña de Sousas y Valle de Lago. Al fondo, el Cordal de la Mesa

Retornamos a la Braña de Sousas, en la siguiente foto, bajo el Pico de la Solapeña. Comemos. Son las 3 de la tarde.

Braña de Sousas, detrás el Pico la Solapeña (1.911 m.)

Y aquí os muestro esta foto. Tomada a la vuelta, pero que explica mejor el itinerario a seguir en el camino de ida marcado por el collado rocoso situado entre Peña Chana de Somiedo, a la izquierda, y el Alto del Muñón a la derecha.

En la Braña de Sousas. Detrás Peña Chana (2.068 m.) y el Alto del Muñón (1.879 m.)

Al lado de la Braña de Sousas hay una cascada que se ve desde el camino en el que la postal es obvia. Lástima que la luz no acompañó ni a la ida ni a la vuelta.

Cascada próxima a la Braña de Sousas. Detrás el Alto del Muñón (1.879 m.)

De vuelta nos encontramos con la Braña de Fuexo, que todavía conserva una cabaña de teito. Más modernas que las anteriores de la Braña de Sousas. Vemos parte del Valle de Sousas hasta el pueblo de Coto. El valle presenta en su lado izquierdo un gran hayedo y en el lado derecho a Peña Furada, con su ventana.

El Valle del río Sousas hacia el pueblo de Coto. Se aprecia la "ventana" de Peña Furada (1.424 m.). En primer plano se ve la cabaña de teito de la Braña Fuexo

Otra foto de la cabaña de teito. Es un paisaje que nos lleva años atrás:

Cabaña de teito de la Braña Fuexo. Al fondo el valle de Sousas, y el pueblo de Coto

Eran las 16:30 cuando llegábamos a Valle de Lago tras una bajada muy tranquila y fotográfica.

Valle de Lago (Somiedo)

De ahí, antes de que el sol se ponga, rápido a sacar una foto desde la carretera con vista al pueblo y a los Albos reflejados en el lago mientras reciben la tenue luz del atardecer de diciembre.

Valle de lago. Al fondo los Albos reflejados en el agua.

Nada más, he tratado de poner menos fotos, pero me ha resultado imposible. Os dejo con el mapa de la ruta. Puede considerarse una ruta semicircular. En distancia son 16,5 kms. Nosotros tardamos 6 horas y media. Sin duda, en una jornada de mañana en verano, madrugando, puede hacerse para estar de regreso a la comida.

Valle de Lago-Braña de Sousas-Los Michos-Peña Salgada

Espero que os haya gustado. Hasta otro día.

Posteado por: Dani | 11 diciembre 2011

Rebeco marcando territorio

Vuelvo a tirar de videoteca para mostraros algo curioso que sucedió en una salida a la montaña en la que tuvimos un encuentro con varios rebecos. Era principios de junio. Los rebecos estaban mudando el pelaje de invierno por el de veranos. Estaban en una zona y al vernos decidieron cambiarse a otra próxima. Nos aproximamos para observarlos desde más cerca, al líder del grupo no le gustó y decidió ir a manifestarlo. Tranquilamente  nos rodeó y cuando llegó a una posición frente frente, a unos 30 o 40 metros, hizo un amago de arrancar a correr hacia nosotros. Ahí quedó la cosa, nunca había visto esto en un rebeco. En el vídeo lo podéis ver:

Posteado por: Dani | 9 diciembre 2011

La perdiz roja (Alectoris rufa)

Después de varias semanas sin publicar nada debido al escaso tiempo con el que cuento os traigo un vídeo que hice hace tiempo. Vamos con la perdiz roja (Alectoris rufa). Un ave presente en todo el territorio nacional. Desde la costa hasta las montaña. Yo he llegado a verla a 1.800 metros de altura aunque no es lo habitual. Ahí suele aparecer la perdiz pardilla.

Por esta zona es muy frecuente verla. En algunas jornadas en la montaña he llegado a ver más de 50 en unas horas. La época era propicia porque era finales de septiembre o principios de octubre que es cuando la pareja todavía va con toda la prole.

Este vídeo está tomado a mediados de mayo de 2010, por lo que todavía los perdigones no acompañan a sus padres. La calidad de la imagen es peor de lo que habitualmente subo, puesto que no grababa en HD.

Cuando la perdiz se ve sorprendida por nuestra presencia tiende a alejarse caminando deprisa, como las gallinas. Y solo si considera que la amenaza aumenta, volará.

Es un animal muy necesario en nuestra fauna, puesto que, al igual que los conejos, su capacidad reproductora es grande, y sirve de alimento a rapaces, ginetas, gatos monteses y zorros.

El día prometía. Oskar, Raúl y yo íbamos a dar una vuelta por uno de los grupos de montañas que más ganas tenía de conocer. El recorrido, después de mucho estudiarlo, lo teníamos claro:

Salientes – Valle de Terrafracio – Alto de Terrafracio – Alto de los Grillos – Peña Valdiglesia – Pico Braña la Peña – Pico Chao – Alto de la Carranca – Valseco

La ruta la realizamos el día 29 de octubre de 2011. Para la elección del itinerario tomamos la imprescindible guía “Alto Sil: 40 rutas a pie. Vol. 1” para subir a esas preciosas montañas que salen en su portada. Queríamos subir a la peña Valdiglesia sin retornar por el mismo itinerario. Tras ver que los retornos a Salientes por ruta diferente a la de ascenso no nos garantizaban una bajada que no estuviera tapada por la vegetación decidimos posicionar un coche en Valseco para hacer la bajada hacia ese lado. De esta manera combinábamos dos rutas del libro. Convirtiendo la ruta en una travesía para Raúl y para mí. Mientras que para Oskar, la ruta iba a terminar volando. Él traía su parapente con la intención de tirarse desde la Peña Valdiglesia.

Llegamos al pueblo de Salientes algo antes de las 10 de la mañana. La carretera, según nos acercábamos, estaba bastante helada y el pueblo presentaba el mismo aspecto.

Salientes

Con apenas cero grados de temperatura nos dirigimos al molino y desde allí tomamos el camino que nos lleva al hermoso valle de Tierrafracio. Hay varios caminos y bifurcaciones que hacen que se necesite prestar atención en los primeros kilómetros. Aquí no os voy a contar qué caminos hay que tomar puesto que eso ya esta puesto en la guía “Alto Sil: 40 rutas a pie. Vol. 1“. Si vais a ir por la zona no os arrepentiréis de su compra.

El comienzo del camino transcurre por un bosque, precioso bosque y más en otoño. Esa alfombra de hojas secas invita a caminar por ella.

Hacia el valle de Terrafracio

Pronto el valle se abre divisándose Peña Carnicera (2.034 m.). Me lo apunto para otra ocasión. Las primeras nieves de este año ya han hecho presencia. Hay más de la que pensaba que habría.

Valle de Terrafracio y Peña Carnicera (2.034 m.)

Si miramos atrás, queda el Tambarón con sus dos cimas.

Tambarón (2.012 m.)

Al ir ganando altura se comienzan a divisar a dos de los gigantes de la zona: La Cerneya (2.119 m.) y Catoute (2.112 m.). Pinchando aquí podéis ver la descripción de subida a ellos desde Colinas del Campo. Nos sorprende la gran cantidad de nieve que hay para estas fechas.

Alto de Tierrafracio (1.804 m.). Detrás la Cerneya (2.119 m.) y Catoute (2.112 m.)

Despistados, en lugar de ascender al alto de Tierrafracio para después seguir la cuerda hasta la Peña Valdiglesia, tomamos una subida menos clara entre las urces que nos pondría en el collado situado en cuerda norte del Alto de los Grillos (1.951 m.) hacia el pico Recuélamo (1.827 m.). Qué vista más bonita había hacia abajo. El valle de Valdiglesia lucía sus mejores colores otoñales.

Valle de Valdiglesia

Frente a nosotros estaba el poderoso Valdiglesia. Esa dorsal pétrea es lo más bonito de la Sierra de Gistredo.

Peña Valdiglesia (2.136 m.)

En este tramo debemos poner el máximo cuidado, la atractiva nieve está muy dura haciendo muy peligroso pisar sobre ella.

Al otro lado, y presente durante toda la jornada, la Cerneya y Catoute.

La Cerneya (2.119 m.) y Catoute (2.112 m.) desde el Alto de los Grillos

Oskar y yo buscamos rápidamente la cuerda, mientras que Raúl va por abajo sorteando las zonas de nieve. Tuvo tramos difíciles debido al estado de la nieve.

Las vistas desde aquí son preciosas. En la siguiente panorámica puede verse todo lo que hay al norte de la Peña Valdiglsia. Abajo aparece el pueblo de Salientes. Enfrente tenemos el Miro de Rabón, Nevadín, Dos Hermanos y Tambarón.  Al fondo aparece Cornón, Muxivén, Montihuero, Morronegro y las Ubiñas.

Ampliad la siguiente foto, merece la pena.

De izquierda a derecha: Valdiglesia (2.136 m.), Miro de Rabón (1.981 m.), Nevadín (2.077 m.) y Tambarón (2.012 m.)

Aproximadamente en tres horas desde la salida llegábamos a la cumbre del Pico Valdiglesia con las Ubiñas de testigo. Ahí tenéis a Oskar con ese mochilón que no es otra cosa que el parapente. Toda una hazaña llegar hasta aquí con él.

Oskar llegando a la cima de la Peña Valdiglesia (2.136 m.) con las Ubiñas de testigo

Posamos para la típica foto de cumbre. Típica, pero luego cuando se mira después de un tiempo siempre trae buenos recuerdos.

Cima en Valdiglesia (2.137 m.)

Oskar decide seguir ruta con nosotros al no considerar apto para el despegue la cima de Valdiglesia. Comenzamos a bajar la Peña Valdiglesia en dirección al Pico de Braña la Peña. Antes de mostraros este pico quiero que veáis el impresionante canchal de la cara oeste del Valdiglesia.  El conjunto queda rematado por las lagunas próximas que con las recientes nieves presentaban su mejor aspecto.

Valle de Braña la Peña con el impresionante canchal que surge de la cara oeste de la Peña Valdiglesia. En primer plano el Miro de Rabón (1.981 m.) y Nevadín (2.077 m.). Detrás Cornón y Muxivén

Y aquí está el siguiente objetivo, el Pico de Braña la Peña con 2.096 m.. Una montaña preciosa, gemela de la Peña Valdiglesia.  Constituye otra dorsal pétrea aún más larga.

Ampliad la siguiente foto, merece la pena.

Pico Braña la Peña (2.096 m.)

Tardamos unos 45 minutos en llegar a la cima. Las vistas siguen siendo preciosas. En la foto anterior se ve desde Ancares hasta Cueto de Arbás.

Desde el Pico de Braña la Peña ahora vamos al Pico Chao o Lago, algo más bajo pero todavía por encima de los 2.000 metros. Tardamos algo menos de 20 minutos.

Llegando a la cima del Pico Chao (2.016 m.)

Oskar, que tampoco lo vio claro para despegar desde la cima de Braña la Peña ahora sí decide que es el despegue más adecuado. Raúl le ayuda a prepararlo todo mientras yo me encargo de sacar algunas fotos para el recuerdo.

Preparando el vuelo en la cima del Pico Chao

En un visto y no visto, en cuanto el parapente es hinchado por el aire, se produce el despegue.

Despegando con el Pico de Braña de la Peña detrás.

Ahí lo tenéis surcando los cielos del Alto Sil. Por encima de las colmatadas lagunas que están a los pies del pico Chao.

Oskar con su nave volando sobre el Alto Sil

Poco a poco, y en suave descenso hacia Valseco se va haciendo pequeño en medio de la inmensidad de las montañas del Alto Sil. Como no ampliéis la siguiente foto no lo veréis.

Volando en la inmensidad del Alto Sil

Y esta foto está tomada por Oskar desde los cielos. Una persectiva única que no es fácil tener a no ser que sea desde el aire. Toda una suerte poder enseñarla aquí. Se ve el embalse de Matalavilla, más allá la central térmica de Anllares y al fondo, los Ancares.

Desde el parapente: Valseco y el embalse de Matalavilla

Del Pico Chao hay que dirigirse al siguiente alto, aunque esta vez es en descenso, camino de Valseco llegamos al Alto de la Carranca (1.886 m.). Como ya he comentado la presencia de la Cerneya y el picudo Catoute es permanente a lo largo de la ruta. Quizá sea desde aquí desde donde se divisen las mejores vistas hacia dichas montañas.

De izquierda a derecha: Peña Carnicera (2.034 m.), la Cerneya (2.117 m.), Catoute (2.112 m.) y Calánganas (2.049 m.). En primer plano las lagunas de Murias

Al otro lado tenemos otras bonitas montañas, que quedan empequeñecidas por los gigantes que acabamos de subir. Se trata de La Mira (1.928 m.) y el Pico de la Turria (1.927m.).

De izquierda a derecha: La Mira (1.928 m.) y Pico de la Turria (1.927 m.)

Desde el Alto de la Carranca, hasta Valseco cuesta algo encontrar el camino. Gracias a la atención puesta no nos costó apenas dar con el sendero que baja. Hay que llegar a unos corrales que se ven desde arriba. Ahí paramos a comer, era las tres de la tarde. Habíamos invertido en llegar hasta aquí cinco horas con el entretenimiento de preparar el despegue. Comemos en dichos corrales y emprendemos la marcha de nuevo a través de las escobas.

Bajando hacia Valseco

Justo después de los corrales es cuando más cuesta encontrar el camino. El camino está muy tapado por la vegetación en los primeros metros. Descendemos 1.000 metros en unos pocos kilómetros. La subida por este lado hacia el pico Chao debe ser dura, pues apenas hay tregua desde Valseco hasta el pico.

Bajando hacia Valseco

Llegar a Valseco nos lleva aproximadamente algo menos de hora y media. Eran las cuatro y media pasadas cuando llegábamos al coche que habíamos situado allí. Valseco nos recibe con unos colores otoñales de lo más variopinto.

Otoño en Valseco

Éste es el perfil de la ruta, hay un tramo totalmente vertical y otro horizontal que se debe a pérdida de datos del GPS. Debido a esto, la distancia no son los 13 kilómetros que muestra el gráfico sino algo más. Así son 14 kilómetros aproximadamente con un desnivel acumulado de más de mil metros tanto de bajada como de subida:

Salientes-Valdiglesia-Pico de Braña la Peña-Pico Chao-Valseco

Aquí os dejo con el mapa que tiene pintada la ruta aproximada que seguimos.  Aunque parezca que se ve mal la foto del mapa, ampliada tiene buena resolución.

Travesía Salientes - Valdiglesia - Valseco

Eso es todo, espero que os haya gustado. Hasta otro día.

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