Posteado por: Dani | 23 Noviembre 2009

Las Montañas del Lobo

Ayer estuve viendo un documental sobre el lobo en la Cordillera Cantábrica. El título era Las Montañas del Lobo. Me gustó y por eso os lo recomiendo. Es bonito y emocionante. Habla de los sentimientos del lobo a través de la historia de dos lobos, “Viejo” y “Lobo”, expulsados de su manada y de cómo éstos han de luchar por sobrevivir fuera de la manada. Cada fotograma es una delicia para la vista.

Fotograma del documental "Las Montañas del Lobo"

Aquí podéis verlo: http://www.megavideo.com/?d=S706QD84

Si vais a verlo, hacedlo cuanto antes, pues no sé cuanto tiempo estará disponible el enlace de arriba.

Existen por ahí enlaces para descargarlo a través de megaupload y también a través de emule. Pero ya sabéis que dicen que esto último está prohibido.

No dejéis de verlo. Son 50 minutos. Merece mucho la pena.

Posteado por: Dani | 19 Noviembre 2009

Fotos de otoño en Ancares

Ya van dos tercios de este otoño de 2009 y nos sigue regalando estampas que a pesar de repetirse año tras año (y que se repitan hasta el infinito) no dejan de sorprender a uno.

Aquí os pongo algunas fotos recientes tomadas en mi última salida por Ancares (14 de noviembre de 2009). Espero que os gusten.

Otoño en los Ancares_01

Otoño en Ancares

Otoño en los Ancares_02

Otoño en Ancares

Los colores verdes han dado paso a un predominio de los amarillos.

Otoño en los Ancares_03

Otoño en Ancares

Otoño en los Ancares_04

Otoño en Ancares

Otoño en los Ancares_05

Otoño en Ancares

A veces uno no sabe dónde mirar. Es imposible captarlo todo con la cámara no llegando a hacer justicia con las fotos a los paisajes y mucho menos a los momentos de estar allí contemplando todo aquello, esto es lo mejor.

Otoño en los Ancares_06

Otoño en los Ancares

Por hoy esto es todo. Espero que os haya gustado.

Posteado por: Dani | 14 Noviembre 2009

Subida a Tres Obispos desde Campo del Agua

Hoy nos vamos a Tres Obispos. Es un pico situado en el límite de las provincias de Lugo y León. Aunque la cima está por pocos metros en las provincia de León.

Amanecer sobre Campo del Agua

Amanecer sobre Campo del Agua

Está en ubicado en La Somoza, que es el conjunto de pueblos que están por encima de Villafranca del Bierzo tras pasar Puente del Rey. Está dentro de la Reserva de Ancares. En un artículo próximo sobre el Cuiña os hablaré de que “Ancares puros” sólo son 11 pueblos, y todos de la provincia de León. El resto es un invento turístico o de reclamo en mayor o menor medida. Si no, que se lo pregunten a los de Fornela a ver qué opinan.

Para llegar a Campo del Agua hay que tomar la pista forestal que sale al final del pueblo de Aira de Pedra (habremos llegado desde Villafranca del Bierzo) o la pista que sale desde Burbia (habremos llegado desde Vega de Espinareda).

Campo del Agua

Campo del Agua (en otra ocasión que fui)

Al tema. Partimos desde Campo del Agua, que es una de las brañas de Aira da Pedra. Actualmente no es lo que era antes. Antes era una braña llena de pallozas con los teitos (techos) de centeno. Ahora poco queda de aquella imagen de los años 80 que un incendió se llevó. Después se puso cubierta de pizarra acabando con el aspecto de pueblo celta tipo “aldea de Asterix” que tenía. Si pincháis aquí podéis ver una foto de como era antes.

Para una mayor información. Podéis mirar en la página web dedicada a Aira da Pedra, es realmente buena y completa. Pinchad aquí.

El nombre lo dice todo: “Campo del Agua”. Y es que está rodeado de campos que permanecen verdes todo el año debido a la gran abundancia de agua que hay en los alrededores.

Campo del Agua

Campo del Agua

El lugar es extraordinario. Su entorno es más que privilegiado y cuenta con una riqueza en fauna y flora que pocos lugares de la Península Ibérica los tendrán. Una vez allí tomaremos el camino que cruza el pueblo que es la continuación de la pista por la que hemos venido. Caminaremos aproximadamente durante 2,2 kms (según el SigPac) bordeando la Veigadolmo que es una zona de prados, hasta llegar a un punto donde sale una camino a la derecha que se interna dentro de un bosque. Dicho bosque es una maravilla, disfrutaremos de un agradable trayecto contemplando sus árboles de gran tamaño y oyendo correr el río Porcarizas. El nombre de dicho bosque según los mapas es Camporredondo y más arriba se le denomina Caborca de Suastallas.

Bosque subiendo a Tres Obispos

Bosque subiendo a Tres Obispos

Hay árboles centenarios, entre los grandes robles que hay varios aquí una muestra de lo que uno puede encontrarse.

Roble

Roble

El roble. Comparadlo con mi mochila

El roble. Comparadlo con mi mochila

Además hay acebos, abedules, capudres, y tejos. Fijaos en esta foto. Se ve el gigantesco tronco de un tejo, ya muerto (¡qué pérdida!), rodeado por varios acebos. Apreciad el tamaño comparado con mi mochila.

Tres Obispos_13

Gran tronco de tejo rodeado de acebos bastante grandes

Tras llegar a la Fuente Bendita comienza un tramo más pronunciado de subida que nos llevará al refugio de Las Charcas. Hasta aquí habremos tardado alrededor de una hora. Yo me entretuve mucho, por eso no os fiéis tampoco de este dato ya que a cada paso que daba más disfrutaba de lo que me rodeaba. Sería capaz de estar sentado en ese bosque un día entero sin moverme, tan solo escuchando, viendo, meditando.

Refugio de las Charcas

Refugio de las Charcas

Se encuentra en un paraje muy hermoso, donde en la primavera hay charcas, que no puedo mostrar ya que no he ido en dicha estación. Allí hay prados y ganado. Las vistas desde allí son espectaculares. Se divisa todo el valle de Porcarizas con el Teleno y los Aquilianos al fondo. Además se encuentra flanqueado por los picos de Campo Longo, Cuerno Maldito, Las Charcas y Os Penedois además del objetivo del día: el Pico Tres Obispos, con una altitud de 1.795 metros.

Paraje de Las Charcas, a los pies de la parte leonesa de Tres Obispos

Paraje de Las Charcas, a los pies de la parte leonesa de Tres Obispos

Tres Obispos (1.795 m.)

Tres Obispos (1.795 m.)

Tres Obispos no es el más alto de los picos de Ancares. Más bien es el más pequeño de los grandes. Pero subir hasta arriba no defraudará.

Antes de llegar tenemos que elegir bien el camino por donde subir. Hay múltiples itinerarios para llegar hasta la cima. Como siempre que puedo trato de subir por uno y bajar por otro, aunque en este caso las diferencias no son tantas, pero se agradece. Tomamos el camino que sale justo detrás del refugio. Veremos dos. Tomamos el de la izquierda que es menos evidente. A partir de ahí nos tocará pegarnos con las escobas en algún punto. A mí me pareció “pan comido” después de las aventuras que he tenido en otras ocasiones con las urces.

Enseguida llegamos a una laguna-charca más grande que como es finales del verano está seca.

Charca Grande a los pies de Pico de las Charcas y Cuerno Maldito

Charca Grande a los pies de Pico de las Charcas (1.800 m.) y Cuerno Maldito (1.858 m.)

Seguro que en la primavera es una maravilla.

Desde la laguna hasta Tres Obispos el camino no está marcado pero más o menos puede irse deduciendo. Nuestro punto de referencia debe ser la cuerda sur de la montaña. Atravesaremos zonas de prados donde pasta el ganado dirigiéndonos al collado sur.

Prado subiendo a Tres Obispos. Al fondo Pico de Campo Longo (1. m.) y Alto de Vedual (1.750 m.) (

Prado subiendo a Tres Obispos. Al fondo Pico de Campo Longo (1.794 m.) y Alto de Vedual (1.750 m.)

Enseguida llegamos a la cuerda donde divisaremos Peñarrubia (1.822 m.) al fondo. ¡Qué maravilla su cara sur! ¡Qué perfil tiene esa montaña! Nadie pensaría que no levanta más de 1.900 metros.

Peñarrubia (1.822 m.) desde Tres Obispos

Peñarrubia (1.822 m.) desde Tres Obispos

El caso es que a pesar de tratarse de montañas de baja estatura el ambiente de montaña que hay por allí es muy bueno, y sorprende debido a la poca altitud de las montañas.

Desde la cuerda no son más de 10 minutos hasta la cima. Allí veremos el cartel del pico Tres Bispos puesto en terreno gallego, pero no en la misma cima. El panorama desde allí es magnífico.

Panorámica desde Tres Obispos

Panorámica desde Tres Obispos. Pinchad en la foto, merece la pena.

Al fondo y hacia el este este tenemos la Sierra de Gistredo, distinguiéndose bien Catoute, Cerneya y Valdiglesia.

Se distingue Peña Ubiña, el Cornón  y Miravalles. Además Teleno, Montes Aquilianos y Peña Trevinca. Y por el oeste lado la comarca gallega de Cervantes.

De cerca tenemos vistas de Os Penedois, Pico de las Charcas, Cuerno Maldito, Pico Lagos, Mostallar, Cuiña, Campanario, Peña Longa, Campo Longo, Alto de Vedual, Piedra de Mirandelo y Peñarrubia. Es decir, se ven todos los picos de los Ancares.

La vuelta es casi por el mismo camino. Al ir bajando puede elegirse otra vía más directa hacia el refugio que se puede ver en todo momento. Una vez en el refugio podremos elegir dos caminos para bajar. Uno volver por el bosque tomando la variante a la izquierda que nos encontramos al llegar a la Fuente Bendita la que nos llevará directos a Campo del Agua. Y el otro es volver por el mismo camino de subida. Sin que sirva de precedente, este es el que recomiendo, pues este bosque es una obra de arte de la naturaleza.

Nada más, esta rutilla es pequeña pero encantadora. Disfrutaréis mucho haciéndola. Lo ideal es subir en dos hora aproximadamente desde Campo del Agua hasta Tres Obispos y luego bajar a comer en el bonito paraje del refugio para después tranquilamente volver en una hora a Campo del Agua. Si lo hacéis así tendréis un día redondo.

La ida son 6,5 kms. y algo parecido a la vuelta. Así que estamos hablando de una distancia total entre 13 y 14 kms.

Os dejo el mapa de la ruta hecho en google maps.

Desde Campo del Agua hasta Tres Obispos. En verde, las pequeñas variaciones del regreso

Desde Campo del Agua hasta Tres Obispos. En verde, las pequeñas variaciones del regreso

Posteado por: Dani | 11 Noviembre 2009

Sorpresa inesperada

El título de este artículo se debe a que este verano, caminando por la montaña, me encontré sin buscarlo con un animal que no es frecuente en la zona por donde caminaba.

Esto siempre es una alegría. Aquí os dejo unas fotos del trío de cabras montesas que me encontré.

Cabra Montesa_01

Cabra montesa (Capra pyrenaica)

Cabra Montesa_02

Cabra Montesa (Capra pyrenaica)

Aquel día no vi más. Posteriormente he vuelto a esa zona y otras cercanas y me he encontrado con más. Aquí os lo contaré.

Un abrazo.

Posteado por: Dani | 6 Noviembre 2009

El Campano de Villar de Acero

El Campano es un árbol. Un árbol grande y un gran árbol. En concreto, un castaño. Un enorme castaño que lleva muchos años sobre la tierra. Es más antiguo que cualquier casa del pueblo en el que está: Villar de Acero. Pueblo de la Somoza que pertenece al municipio de Villafranca del Bierzo y que está dentro de la Reserva de Ancares.

Pero no es un árbol cualquiera. Es uno de los más emblemáticos, grandes y viejos, no sólo de la zona, que ya es decir, sino también de Europa. Los expertos estiman que tiene en torno a 800 años de vida. Su edad exacta no puede saberse a no ser que se analicen los anillos de su tronco y eso no puede hacerse. Los biólogos lo han pinchado y han establedido una edad entre 700 y 800 años.

El Campano_02

El Campano de Villar de Acero

Seguro que al ver la foto os habéis quedado impresionados con este gigante de 34 metros de altura. Y la foto anterior es de su perfil estrecho. Su copa presenta una anchura de 16 metros. El grueso tronco del árbol tiene un perímetro de 15 metros y medio. Esto quiere decir que para abrazarlo se necesitarían entre nueve y diez personas. Es el árbol más grueso de toda la Península Ibérica.

El Campano_03

El Campano de Villar de Acero

El Campano es de Pili por herencia de su marido y de él se encargan Cris y Marcos, que junto con sus amigos de A Morteira lo cuidan con todo mimo para que cuando llegue la primavera broten de nuevo sus hojas y sus castañas. Actualmente está protegido por la Junta de Castilla y León y catalogado como árbol monumental. También está incluido en la recopilación de “Leyendas Vivas“, proyecto de catalogación, conservación y divulgación de los árboles más singulares de la Península Ibérica. Podéis leer una noticia relacionada pinchando aquí.

Cris y Marcos me han contado que el nombre de Campano puede deberse a que, según les han comentado los ancianos del pueblo, a que desde su copa se oyen las campanas de Villar de Acero que están a más de 2 kilómetros de distancia en línea recta.

El gigante viejo, quemado y herido ahora apenas da castañas, pero el abuelo de Cris en los años 40 recogía dos carros tirados por vacas llenos de oriceras. También hay que tener en cuenta que fue antes de su fatídico incendio en los años 80 y cuando se sembraba centeno en las tierras que lo rodean.

El Campano_04

El Campano de Villar de Acero

Desde Villar de Acero hasta el Campano hay aproximadamente dos kilómetros y medio de distancia. Así que la ruta de hoy es muy corta. Os recomiendo visitarlo. Y así, de paso, conocéis la maltrecha carretera que une Villafranca del Bierzo y con Villar de Acero (y luego con Tejeira o con Porcarizas) que a pesar de su mal estado hará que disfrutéis por lo menos viendo el paisaje que la rodea. Esta carretera debe arreglarse cuanto antes. Acercarse a la Somoza y subir a sus montañas y adentrarse en sus bosques es un lujo. Aquí os lo contaré.

Gracias a Cris y a Marcos por la información proporcionada. Sin ella, este artículo (y otros que vendrán) se hubiera limitado a poner las fotos del campano y a comentaros lo grande y viejo que es.

Posteado por: Dani | 29 Octubre 2009

Día de Rebecos

Comienzo una serie de artículos que iré publicando periódicamente sobre mis salidas en busca de rebecos (en otras zonas de España conocido como Gamuza o Sarrio).

En alguna ocasión os he mencionado que tan sólo llevo dos años viviendo en el Bierzo. El contacto que había tenido antes con la montaña no me había permitido ver rebecos puesto que dónde había ido no era la Cordillera Cantábrica ni Pirineos, salvo alguna excepción que no había podido verlos.

El caso es que allá por el mes de agosto de este año conseguí ver mi primer rebeco en la montaña. A lo mejor a alguno le parece algo corriente puesto que habrá visto más rebecos en la montaña que yo ovejas en los campos de Castilla, pero ¡Qué ilusión me hizo!

Al grano. Ésta fue mi primera salida en busca de rebecos. Iba decidido a verlos. Ya sabía dónde ir y tan sólo tenía que explorar un poco, ir a la zona adecuada y a la hora adecuada.

Madrugué bastante. Mientras conducía, en el camino me encontré un zorro primero, y un ciervo (hembra), después, que al ir alerta tuve tiempo de frenar con tranquilidad y observar mientras se metían de nuevo en el bosque. Con los primeras luces ya estaba caminando.

Y pronto vi los primeros:

Grupo de rebecos (rupicapra rupicapra) entre las urces.

Grupo de rebecos (rupicapra pyrenaica) entre las urces.

Antes de seguir. Si os fijáis el nombre científico que he puesto es el de Rupicapra Pyrenaica para el rebeco cantábrico basándome en la clasificación que hace el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Hay otras fuentes como Fauna Ibérica que indican que el rebeco cantábrico está clasificado como Rupicapra Rupicapra Parva. Como tenía dudas me he decantado por la clasificación oficial, si bien no estoy seguro de que esto sea lo correcto. A ver si alguno puede sacarme de dudas, os lo agradecería.

Yo estaba situado a unos 1.750 metros de altitud y los veía allí abajo. Mi atalaya era privilegia. Tras un rato proseguí caminando con la esperanza de que pudiera acercarme algo más a ellos. Esto es lo más que conseguí acercarlos en foto.

Rebecos (Rupicapra Rupicapra)

Rebecos (Rupicapra pyrenaica)

Decidí seguir, vi otro grupo:

Rebecos (Rupicapra rupicapra)

Rebecos (Rupicapra pyrenaica)

Estuve un largo rato observándolos a través de los prismáticos. Era un placer estar allí viéndolos comer al alba entre las urces y los arándanos. Con ningún otro sonido más que el que hacen los rebecos al pisar las pedrizas. Suena a música celestial.

Rebecos (Rupicapra rupicapra)

Rebecos (Rupicapra pyrenaica)

Prosigo camino y veo allí en lo alto, a unos 1.850 metros de altitud un par de ellos. Me divisan primero ellos a mí. Tengo pocas opciones. Lo mejor que pude sacar es esto y no es bueno.

Rebecos (Rupicapra Rupicapra)

Rebecos (Rupicapra pyrenaica)

Estos dos rebecos bajan la ladera que sale en la foto en un “plis”. ¡Quién tuviera esta capacidad para moverse por la montaña! Decido ir hasta el punto donde estaban estos dos. Cuando me voy aproximando salta un rebeco justo a mi lado. No nos habíamos visto. A mí me dio un susto. Y supongo que yo a él más, lo lamento. Lo tenía todo a favor para no ser visto ni olido, el sol detrás de mí y viento en contra. Pero él estuvo más rápido que yo. Tan solo pude sacarle esta foto.

Rebeco (Rupicapra rupicapra)

Rebeco (Rupicapra pyrenaica)

Tras esto decidí quedarme en esa zona a observar otros rebecos que había por allí. De vuelta en el coche me prometí volver y captarlos mejor porque lo que había conseguido no me convencía. Tenía y tengo mucho que aprender.

Esto es todo. Otro día más y mejores fotos de rebecos.

Posteado por: Dani | 22 Octubre 2009

Lagunas de Villouso desde Burbia

La ruta que hoy escribo la hicimos a finales de mayo de 2009. El día era espléndido, el tiempo veraniego, cielo azul, 31º grados y compañía de la buena para el camino: gente de Villar de Acero y de Paradaseca me iba a enseñar aquellos parajes desconocidos hasta la fecha para mí.

Quedamos a las 10 de la mañana en Burbia. Último pueblo del Valle del río Burbia. En principio, plenos Ancares. Los confines de la provincia de León por el lado noroccidental en los límites con Galicia.

Desde Burbia parte el camino hacia las Lagunas de Villouso, comunmente llamadas Lagos de Burbia. Nos dirigimos en el 4×4 hasta el merendero del pueblo. Desde allí cogemos las mochilas y emprendemos la caminata.

Es seguir el curso del río Burbia en los primeros kilómetros para después seguir el arroyo Villouso hasta su nacimiento: las lagunas. Aunque no seré yo quién contradiga a los lugareños que consideran las lagunas de Villouso lugar de nacimiento del río Burbia. Y si así lo consideran los de allí, así es.

Los primeros prados dan paso a un senda cerrada con infinidad de árboles. Desde allí abajo ya se intuye el objetivo:

Valle de Burbia. Ancares

Valle de Villouso. Burbia

La cosa promete, hasta allá arriba hay que subir. Tras caminar unos pocos kilómetros hay que hacer la primera parada. Llega el Pozón. Cascada impresionante. Veremos un sendero que desciende a la izquierda en dirección al río además de un cartel que nos lo indica, después debemos volver y retomar el camino que llevábamos.

Cascada del Pozón. Valle de Burbia

Cascada del Pozón. Valle de Villouso

A partir de aquí el camino asciende a través de los bosques del valle, unas veces junto al río y otras más alejado. La vegetación que nos acompaña no puede ser mejor. Realmente me quedé impresionado: acebos, robles, arces, avellanos, abedules, capudres, y tejos. Todos de tamaño XXL. Sobre todo llaman la atención los enormes tejos. El bosque bajo formado, entre otros, por helechos, arándanos, genciana y urces cuando los árboles abren hueco a los matorrales.

El desnivel es pronunciado en muchos de los tramos del camino. No pensaba que iba a ser tanto. Pero el entorno lo compensa. Poco paisaje puede observarse en estos tramos pues todo lo tapa el frondoso bosque.

Puente sobre el Río Villouso. Ancares

Puente sobre el arroyo Villouso

Cada vez que topamos con el río es para ver alguno de sus espectáculos como estos toboganes y saltos de agua:

Toboganes el río. Valle de Burbia

Toboganes en el arroyo Villouso

Valle de Burbia. Ancares

Arroyo Villouso

Como decía hay tramos muy pronunciados. Decidimos tomarnos un respiro. Ya era hora llevámos casi dos horas caminando. Paramos en la Braña de Villouso, también llamada Braña del Muro. Poco queda de lo que fue. Pero todavía es un lugar excepcional para observar el entorno y los bosques por donde hemos ido subiendo. Está flanqueada por el Mostallar, el Pico de Campo Longo y el Cuerno Maldito.

Vista desde la Braña de Villouso

Vista desde la Braña de Villouso hacia el Pico de Campo Longo (1.794 m.)

Desde aquí se ve ya el Mostallar (1.934 m.). La flor del brezo se encarga de que esté reluciente a nuestros ojos.

El Mostallar desde la Braña de Villouso

El Mostallar (1.934 m.) desde la Braña de Villouso

Otra vista más. Por aquel valle hemos llegado hasta aquí:

Valle de Villouso

Valle de Villouso desde la Braña de Villouso

Continuamos la marcha hacia el refugio el Acebalín, antes de llegar vemos otro grupo de saltos de agua que dejamos su visita para la vuelta. Llegamos al Acebalín. ¡qué lugar más privilegiado! Las vistas merecen la pena. Además, está situado en un punto estratégico y muy bien montado.

Refugio "El Acebalín". Burbia

Refugio "El Acebalín". Burbia

Desde aquí a los lagos no queda nada. El paisaje se abre, y divisamos abiertamente la Peña Castillín y el Mostallar. Aún queda mucha nieve, a pesar de que estemos a 31 de mayo. El deshielo es un espectáculo:

El deshielo en el Valle de Burbia

El deshielo en el Valle de Burbia

Nevero camino de las Lagunas de Villouso

Nevero camino de las Lagunas de Villouso

Al final las Lagunas de Villouso.

Un de las Lagunas de Villouso. Ancares

Una de las Lagunas de Villouso

Laguna de Villouso con el Mostallar al fondo

Laguna de Villouso a los pies del Mostallar (1.934 m.)

Uno de las Lagunas de Villouso con el Cuerno Maldito (1.830 m.) al fondo.

Una de las Lagunas de Villouso con el Pico Lagos (1.867 m.) al fondo.

Un lugar privilegiado. Las vistas desde allí son destacables. Se observa todo el circo glaciar, y el valle de Villouso. Además al fondo: Sierra de Gistredo.

Lagunas de Villouso. Al fondo, Gistredo

Lagunas de Villouso. Al fondo, Gistredo

Aunque la ruta puede hacerse en una mañana si madrugamos. Es muy recomendable comer allí, es un placer. Eso hicimos. Y tras dar una vuelta en la sobremesa, decidimos ponernos en camino de regreso. Podríamos subir al Mostallar, o alguno de los otros picos cercanos: Pico Lago o Cuerno Maldito.

Se vuelve por el mismo camino.

A la vuelta paramos en los saltos de agua a los que no nos acercamos a la ida.

Saltos de agua en el Valle de Villouso

Saltos de agua en el Valle de Villouso

Y a hacernos la foto para el recuerdo en la Braña de Villouso.

Foto en la Braña de Villouso

Foto en la Braña de Villouso. Al fondo Piedra de Mirandelo (1.793 m.)

El resumen de la ruta es el siguiente:

Burbia (900 m.)

Braña de Villouso (1.400 m.)

Lagunas de Villouso (1.700 m.)

En duración podemos hablar de dos horas y media para ir y otro tanto para volver.  Pongo el mapa en Google Maps.

Ruta Lagos de Villouso

Y también pongo nota a la ruta: 10

Un abrazo.

Posteado por: Dani | 14 Octubre 2009

La berrea

Hace unos días tuve el placer de ir a escuchar y a ver al ciervo en plena berrea. Es un espectáculo único, de gran belleza y que a mí me llama mucho la atención.

Este año he visto y oído al ciervo en Somiedo (Asturias) y en la Sierra de la Culebra (Zamora) , y además lo he oído en Ancares (León) sin llegar a verlo.

Los enormes machos al finalizar el verano se vuelven “locos” a causa del celo de las hembras y entran en competición por ellas. Emiten el sonido de la berrea. Es decir, berrean o braman. Es un sonido muy parecido al de un mugido, a veces más prolongado y ronco.

Ciervo (Cervus elaphus)

Ciervo (Cervus elaphus)

Durante este periodo los machos apenas comen. Además se dejan ver cuando el resto del año suelen permanecen ocultos y sigilosos en el bosque. Mantienen luchas entre ellos para decidir quién es el más fuerte y quién se gana el favor de las hembras.

Ciervo (Cervus elaphus)

Ciervo (Cervus elaphus)

Aunque pude ver bien a los ciervos gracias a un telescopio. Me faltaba mucho equipo para poder tomar fotografías decentes. Como podéis ver “mi botín” es realmente pobre.

Ciervo (Cervus elaphus)

Ciervo (Cervus elaphus)

Es muy hermoso ir al alba o al atardecer a ver a estos animales que a mí me parecen majestuosos con sus grandes cornamentas que renuevan cada año. Son bastante grandes. Para que os hagáis una idea en esta foto podéis observar (de lejos) a un ciervo y dos rebecos bastante cerca. Comparad teniendo en cuenta que un rebeco tiene el tamaño de una oveja.

Ciervo (Cervus Elaphus) y dos rebecos (Rupicapra Rupicapra)

Ciervo (Cervus Elaphus) y dos rebecos (Rupicapra Rupicapra)

También, mientras daba un paseo por la zona pude ver el esqueleto íntegro de un joven ciervo que seguramente fue atacado por los lobos. Era de museo de ciencias.

Esqueleto íntegro de ciervo joven (Cervus elaphus)

Esqueleto íntegro de ciervo joven (Cervus elaphus)

No quiero extenderme en más explicaciones. Por la red hay mucha información sobre la Berrea.

Posteado por: Dani | 7 Octubre 2009

Primeros días del otoño

El otoño ya está aquí. Lleva instalado unas semanas y se empieza a notar la belleza que esta estación trae a los paisajes boscosos. Sin duda llegarán colores más bonitos, pero éstos no desmerecen. En las últimas semanas he salido a dar varias vueltas por los alrededores y éstas son algunas de las fotos que he sacado.

Por Tejedo de Ancares existe uno de los bosques que más me gusta: El Mortal del Oso

Mortal del Oso. Tejedo de Ancares

Mortal del Oso. Tejedo de Ancares

Mortal del Oso. Tejedo de Ancares

Mortal del Oso. Tejedo de Ancares

Siguiendo con los Ancares, aquí van dos fotos cerca de Suárbol en las que se aprecian los capudres (serbal de cazadores) colmados de sus frutos rojos.

Bosque cercano a Suárbol. Ancares

Bosque cercano a Suárbol. Ancares

Bosque cercano a Suárbol. Ancares

Bosque cercano a Suárbol. Ancares

Tengo la duda de si una masa de capudres por lógica debe llamarse capudral. A ver si alguien puede aclarármelo y me confirma que esta palabra es utilizada.

Más fotos. La siguiente es de La Somoza. Está tomada en el valle del río Burbia subiendo desde Villafranca del Bierzo hacia Paradaseca.

La Somoza, valle de Burbia, cerca de Paradaseca.

La Somoza, valle de Burbia, cerca de Paradaseca.

Ahora cambiamos de provincia. Vamos a Zamora.

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Para acabar. Subiendo a Valle de Lago en Somiedo, Asturias.

Subiendo hacia Valle de Lago. Somiedo

Subiendo hacia Valle de Lago. Somiedo

Por hoy esto es todo. Otro día trataré de mostrar el otoño en otras zonas que no han salido aquí.

Siento haber tenido que poner el copyright en todas las fotos pero he detectado varias veces  la utilización sin permiso de fotos que aparecen en este blog. A ver si con esto se dan por enterados.

Posteado por: Dani | 30 Septiembre 2009

Ascensión al Miro desde Brañas de Susañe

Otra vez buena visita. Y otra vez ruta especial. La ruta de hoy es una de las más bonitas que he hecho. Parte del pequeño pueblo Brañas de Susañe. Ubicado en el Término Municipal de Palacios del Sil. Tras preguntar al experto Alto Sil, pues no sabía a qué comarca pertenecía el municipio de Palacios del Sil, ante mi ignorancia, me resolvió la duda. Administrativamente pertenece al Bierzo. Pero geográficamente se trata de una mini-comarca situada entre el Bierzo, Fornela, Laciana (estas tres de León) y Degaña (Asturias). Su entorno es de los más vírgenes de la provincia de León y puede presumir de riqueza en flora y fauna.

Mediados de agosto, nos levantamos temprano. Aparcamos el coche en Brañas de Susañe. Accedemos a través de la carretera CL-631 que une Ponferrada con Villablino. Se toma el desvío hacía Anllares del Sil. Y antes de llegar giramos a la derecha cogiendo la carretera privada de una mina, puede accederse sin problemas. Tras pasar Valdeprado, a un kilómetro veremos unas casas a la derecha. Aparcamos donde podamos. El camino se inicia en el lado derecho. Hay que atravesar unas puertas hechas de antiguos jergones.

Después hay que dirigirse hacia la vaquería y dejarla a nuestra izquierda. Ya no habrá pérdida. Estamos en el camino que sube valle arriba. Empieza la ruta, aunque esta vez más que ruta es experiencia.

Panorámica desde Brañas de Susañe hacia el oeste

Panorámica desde Brañas de Susañe hacia el oeste

En torno a las 9 de la mañana estábamos comenzando a caminar. No sin antes confundirnos para variar. La mañana era buena, la temperatura era alta y teníamos la suerte de que el sol aún no nos daba en las cabezas. Avanzamos por el valle maravillados por la cantidad y variedad de árboles que nos acompañaban en el ascenso: robles (algunos de gran tamaño), abedules en cantidad, acebos, servales (capudres), algún majuelo, saúcos y de vez en cuando madroños. El monte bajo formado por urces, escoba, helechos (altísimos) y arandaneras por doquier. Que como era agosto, nos sirvieron de alimento a lo largo de la jornada.

Bosques subiendo hacia la Braña de Busmor

Bosques subiendo hacia la Braña de Busmor

Nos dirigimos hacia la Braña de Busmor. Antes nos encontramos con la cascada Aguas Blancas. Situada a la izquierda del camino. Está muy hermosa, pero por lo que se ve en primavera debe ser espectacular.

Cascada de las Aguas Blancas. Subiendo hacia la Braña de Busmor

Cascada de las Aguas Blancas. Subiendo hacia la Braña de Busmor

Tras la cascada inmediatamente podemos observar unos robles de gran tamaño. El de la foto nos impresiona:

Roble

Roble

Seguimos subiendo mientras observamos el rastro de diversos animales. Sobre todo corzo y jabalí. Y es que en la zona se dan, además de estos dos, el lobo, el ciervo, el oso, el zorro y el rebeco entre otros. Ver, no vimos nada, tampoco miramos mucho con los prismáticos pues la ruta es larga, tan sólo oimos “ladrar” a algunos corzos. Otro día iré con más tiempo y menos recorrido y trataré de ver algo. Aves pudimos ver arrendajos y un falcónido que no acertamos a clasificar. Es posible ver al águila real.

Continuamos camino que a veces se pierde entre tanta vegetación, los helechos nos superan en altura. Nos dirigimos hacia la antigua Braña de Busmor. Según llegamos vemos un prado y los corros de los pastores algo más arriba. Divisamos un hermoso paisaje. En ese momento hay que ir por nuestra izquierda y empezar a subir en montaña abierta.

Panorámica desde Braña de Busmor. El Miro (1.990 m.) a la izquierda y Cabeceras de Monterredondo a la derecha

Panorámica desde Braña de Busmor. Peña Boquín (1.986 m.) a la izquierda y Cabeceras de Monterredondo a la derecha

Volvemos a confundirnos, pero al final acabamos dando con el camino. El tema es que acabamos algo cansados de las urces. Hay que acometer el Miro por la izquierda y subir buena parte por un canchal. El camino está parcialmente marcado con hitos. Que por esta zona se llaman jitos (aún no me he acostumbrado a utilizar dicho vocablo).

Según vamos ascendiendo las vistas son mejores. Allá abajo se ve la Braña de Busmor con sus corros:

Braña de Busmor

Braña de Busmor

Continuamos ascendiento. Siguiente parada, la Laguna Gurmiecha:

Laguna Gurmiecha

Laguna Gurmiecha

Se trata de una pequeña laguna de origen glaciar, que suele estar seca en verano, pero gracias a las copiosas nevadas y lluvias del invierno y la primavera se mantiene aún con agua a mitad de agosto. Paramos.

Proseguimos la marcha después de descansar y sacar unas fotos. Ahora debemos ascender al collado dirección suroeste. Desde allí veremos asomar la impresionante laguna glaciar llamada el Pozo Cheiroso.  Para descender hacia ella hay que bajar por el lado de la izquierda. La pendiente es pronunciada y hay que poner mucho cuidado en la bajada. Puse mucho cuidado pero bajábamos extasiados mirando ese azul, ese azul que no puedo quitarme de la cabeza y que aún me gusta mirar y mirar en las fotos de vez en cuando.

Pozo Cheiroso

Pozo Cheiroso

Este azul existe. Tal cual se ve aquí. El agua está transparente. Y desde las alturas puede verse como la profundidad de la laguna comienza de forma súbita. Es de suponer que por este motivo reciba el nombre de pozo y no laguna. Como véis el pozo estaba a casi lleno a pesar de ser mediados de agosto.

Como en muchos pueblos que tienen estas lagunas existen leyendas (y que no se pierdan) que cuentan que un monstruo habita en las profundidades y sale para comerse al incauto que se le ocurra bañarse. Un montañero de la zona nos advirtió que no merecía la pena bajar hasta allí. Cinco minutos después, en cuanto vimos asomar el azul ni lo pensamos. Bajamos directos. Cuando estábamos bajando por la ladera, él desde el cordal nos reconoció que no bajaba porque tenía miedo: “hay un monstruo y me da miedo bañarme, yo no bajo” . Sin duda era de la zona y lo había mamado desde pequeño. Todos mis respetos desde aquí hacia él.  Supongo que, como él, habrá unos cuantos que renuncien al baño, incluso a bajar a pesar de la belleza del paraje.  A nosotros nos pudo más la vista que el oído. Y media hora más tarde estábamos dándonos un placentero baño.

Panorámica del Pozo Cheiroso

Panorámica del Pozo Cheiroso

Desde abajo el azul que se ve desde arriba cuando entran los rayos solares no se aprecia.Allí estuvimos dándonos un señor baño. Entre otras cosas porque la temperatura del agua no era muy baja. Más fría está en las zonas de baño de los pueblos con diferencia. Estó ya lo he observado en infinidad de lugares.

Cuando metías la cabeza debajo del agua y abrías los ojos se volvía a ver el mismo azul, si no, más intenso. La verdad, es que aunque nadaba en zonas donde la profundidad sería de 2 metros no me alejaba mucho del borde. Tenía una extraña sensación, no puede explicarse racionalmente. Pero tanta profundidad me echaba para atrás ¿y si había algo?

Nos vamos de aquel paraje tan bonito, echamos la vista atrás. Aquellas nubes no tienen buena pinta. Pero el viento las aleja. Esperamos volver.

Panorámica del Pozo Cheiroso

Panorámica del Pozo Cheiroso

Nuestro siguiente destino es el Miro (1.990 m.). Hay un sendero que se eleva desde la laguna directa al collado que hay a la izquierda del Miro, pero decidimos subir al primer pico por la izquierda: Pico de Fuenfría. Tardamos poco en ascender. En torno a 30 minutos, no más. De allí caminamos por el cordal hasta enfilar el Miro. Pasamos por un punto más que curioso. Puede que se llame pico o collado de la Arena. Puesto que el terreno allí es arenoso. Es un tramo de arena entre las montañas de roca. Sin duda nos sorpendió muchísimo. Desde aquí divisamos Vega de Espinareda, todo el Valle de Fornela y todas y cada una de las montañas de los Ancares.

Los Ancares desde las proximidades del Miro

Los Ancares desde las proximidades del Miro

Seguimos por el cordal y tras una pequeña trepada llegamos a la cumbre. Estamos en El Miro:

En la cima del Miro (1.990 m.)

En la cima del Miro (1.990 m.)

Hacia el oeste se divisa Peña Ubiña a lo lejos, aunque al entrar las nubes no se ve más que hasta el Cornón (2.188 m.)

Vista desde El Miro (1.990 m.), al fondo, El Cornón (2.188 m.). A la izquierda, en primer plano, Peña Boquin (1.986 m.)

Vista desde El Miro (1.990 m.), al fondo, El Cornón (2.188 m.). A la izquierda, en primer plano, Peña Boquín (1.986 m.). En el centro Pico Bóveda (2.072 m.)

Como véis en cosa de 20 minutos el cielo cambió y de estar despejado las nubes pasaron a ocupar el cielo. Unas nubes con muy mala pinta. Seguimos por la ruta que teníamos en mente. Ahora toca ir hacia Alcornón de Busmorí (1.940 m.) dejando a un lado Peña Buquín (1.986 m.). El Alcornón de Busmorí llamado también El Cornón de Busmor, en Degaña es el Beigardón (Alto Sil de nuevo informando). Desde el cordal se observa la Braña de Busmor con sus corros, en primer plano, abajo Brañas de Susañe, y en el centro el Pico Bóveda (2.072 m.).

Pico Bóveda (2.082 m.). A sus pies: Brañas de Susañe. En primer plano: Braña de Busmor

Pico Bóveda (2.072 m.). A sus pies: Brañas de Susañe. En primer plano: Braña de Busmor

Desistimos de ascender el Alcornón de Busmorí. La cosa no pinta bien. Decidimos dejarlo a nuestra derecha y seguimos caminando entre las urces. En esos momentos empieza a granizar como si se fuera a acabar el mundo (debimos haberlo detectado cuando las moscas dejaron de molestarnos súbitamente). Por lo menos allí arriba me lo parecía. El granizo se aguanta pero no es moco de pavo. Mirad. Granizos algo más grandes que los arándanos:

Granizo, arándanos y una de mis botas

Granizo, arándanos y una de mis botas

Pero mirando el cielo, lo que viene no es nada esperanzador. Tenemos sobre nosotros una tormenta con aparato eléctrico y estamos empapados, salvo en la parte que llevamos el chubasquero. A pesar del sol que hacía por la mañana y las buenas previsiones lo metimos en la mochila. En buena hora.

En esos momentos avanzamos por el cordal llegando a la altura de nuestra siguiente parada: Las Lagunas de Fasgueo. Las divisamos desde el collado ya en Degaña, Principado de Asturias. La tormenta nos da tregua, pero lo que viene no es bueno. Bajamos rápido por la ladera norte del Alcornón de Busmorí. La bajada y las vistas son muy bonitas. Si bien en la primera de las lagunas falta más agua de la que contiene, una pena.

Lagunas de Fasgueo

Lagunas de Fasgueo

Las Lagunas de Fasgueo son de origen glaciar y son dos. Están en el límite de la provincia de León con el Principado de Asturias. Precisamente la loma de la izquierda de las lagunas es el límite. Sin comentarios sobre la mina a cielo abierto que se ve al fondo.

En la bajada la tormenta eléctrica hace que nos concentremos en bajar asegurando el paso antes que contemplar el estupendo paisaje. Habrá que volver en mejores condiciones para poder disfrutarlo.

Desde allá arriba bajamos a todo llover. Cuando llegamos a la altura de las lagunas se nos da una pequeña tregua que me permite sacar estas fotos rápidamente.

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Alcornón de Busmorí a la izquierda desde las Lagunas de Fasgueo

La segunda laguna, o primera, según desde dónde lleguemos está más bonita que su compañera. En ese momento nos ofrece un espejo de lo que tenemos sobre nuestras cabezas.  En la foto solo falta el atronador sonido producido por la tormenta que hacía que me recorriera un escalofrío por el cuerpo con cada rayo-trueno.

Una de las Lagunas de Fasgueo

Una de las Lagunas de Fasgueo. Al fondo, en el centro, Cueto de Arbás (2.007 m.)

Después de ahí, un recién desbrozado camino nos conduce vertiginosamente hacia abajo. En cuestión de una hora estamos abajo. Todo esto lloviendo sin parar y una de mis rodillas pidiendo la hora. Llevamos una buena.

Poco antes de llegar a la carretera nos encontramos con unas personas acampadas. Tienen un techado que nos resguarda del aguacero. Nos quedamos allí un rato a ver si para. No para. Vaya panorama. Mientras tanto nos dan a probar un licor de café hecho por uno ellos. Superior. Por si fuera poco se ofrecen a llevarnos hasta Brañas de Susañe en su coche y nos ahorran dos kilómetros de caminata por carretera bajo la intensa lluvia. Desde aquí muchas gracias de nuevo.

Para acabar los tiempos del itinerario:

Brañas de Susañe – Braña de Busmor: 1 hora y 10 minutos

Braña de Busmor – Laguna Gurmiecha: 1 hora

Laguna Gurmiecha – Pozo Cheiroso: 40 minutos

Pozo Cheiroso – Pico Fuenfría: 30  minutos

Pico Fuenfría – El Miro: 30 minutos

El Miro – Falda de Alcornón de Busmor: 30 minutos

Falda de Alcornón de Busmor – Lagunas de Fasgueo: 40 minutos

Lagunas de Fasgueo – Carretera:  1 hora

Carretera – Brañas de Susañe: 15 minutos.

En total 6 horas y 15 minutos aproximadamente de marcha. He preferido echar algo los tiempos por arriba. La ruta es dura y larga. Calculo que en torno a 20 kilómetros, pero soy malo calculando esto.

Como casi siempre, os pongo el mapa de la ruta:

Ruta El Miro, y las Lagunas de Fasgueo

Ruta El Miro, y las Lagunas de Fasgueo

Otro día más. Un abrazo.

Posteado por: Dani | 21 Septiembre 2009

El Pajariel

El Pajariel es el monte que hay al lado de Ponferrada. Es un monte pequeño. Ubicado en la margen izquierda del río Sil. Rodeado por los pueblos de Puente Boeza, Otero, San Lorenzo, Valdecañada, Ozuela, Orbanajo y Toral de Merayo además, como ya he dicho, por el río Sil a su paso por Ponferrada.

El Pajariel visto desde las estribaciones de La Guiana

El Pajariel visto desde las estribaciones de La Guiana

Muchos días, después del trabajo, me subo por allí a dar una vuelta de una o dos horas, en las que me recorro cada rincón, y trato de no repetir itinerario nunca. Aún me es posible. Eso indica la cantidad de sendas y caminos que hay, que combinados con el bosque a través cuando se puede o con los cortafuegos hacen que cada día invente una nueva ruta circular.

Para algunos es lugar de entrenamiento, un buen lugar para hacer piernas, pues presenta en algunos lugares fuertes repechos. No obstante, no verás más de 3 o 4 personas cada día que subas.

El Monte Pajariel es una tachuela, no levanta más de 700 metros, pero a mí me entretiene mucho. Puedes encontrar tu rincón en el que estar tranquilo, ajeno al mundo y mientras, no pensar en nada, simplemente escuchar. Por algo se llamará Pajariel. Y es que el sonido que allí se escucha, sobre todo en la primavera, es celestial. Inundado de cantos de pájaros. Es un lugar ideal para ir a observar aves.

En primavera el monte es un espectáculo. Está muy hermoso, no solo cantan los pájaros, también sus flores, la jara, el brezo y la escoba dan color.

Escobas y Rosal Silvestre

Escaramujo (Rosa canina L.) y escoba (cytisus scoparius)

Hablando de flora. Allí, debido a los reiterados incendios año tras año sobre todo hay pino de repoblación, si bien según la zona también se da encina, majuelo, castaño, roble y cerezo. El monte bajo está formado por jara, escaramujo (rosal silvestre o tapaculos), brezo, urces y escobas (retama). Además de infinidad de pequeñas plantas como tomillo, cantihueso y flores mil.

Cantueso o Cantihueso (Lavandula stoechas)

Cantueso o Cantihueso (Lavandula stoechas)

Jara (Cistus ladanifer)

Jara (Cistus ladanifer)

La fauna también es rica. Allí me he encontrado con rastros de corzo, jabalí y hasta de lobo. Dicen que habita el tejón, la gineta, el zorro y la nutria a orillas del Sil (quién sabe). Aves diversas: jilguero, camachuelo, triguero, lavandera, carbonero común, abubilla, gavilán, azor, etc. En cuanto a reptiles, diversos tipos de lagartijas, lagarto verdinegro y ofidios. Un día vi uno que no supe identificar.

El Monte Pajariel desde Toral de Merayo

El Monte Pajariel desde Toral de Merayo

Y para acabar. Las vistas. Se divisa la olla del Bierzo y alrededor los Montes Aquilianos, Sierra de Gistredo, Ancares, las montañas del Alto Sil, la Sierra O Caurel y la Sierra de la Encina de la Lastra. Además de la visión completa de la urbe de Ponferrada (cada día más urbe a mi pesar).

Montes Aquilianos vistos desde el Pajariel

Montes Aquilianos vistos desde el Pajariel

En la foto anterior, de izquierda a derecha:

Cabeza de la Yegua (2128 m.)

Alto de las Berdiaínas (2.121 m.)

Pico Tuerto (2050 m.)

La Guiana (1850 m.)

Como véis aún quedaba nieve en los Aquilianos el 20 de mayo de 2009, fecha en que fue tomada la anterior foto. Si pincháis sobre la imagen veréis que incluso en la Guiana (el pico de la derecha) aún se conserva algún resto.

Las vistas hacía Ponferrada. En días despejados se divisa la Sierra de Gistredo desde esta posición.

Ponferrada desde el Pajariel

Ponferrada y el Sil desde el Pajariel

El monstruo desde el Pajariel

El monstruo desde el Pajariel

Y las puestas de sol sobre O Caurel:

Atardecer desde el Pajariel hacia O Caurel

Atardecer desde el Pajariel hacia O Caurel

Y hacia la Sierra de la Encina de la Lastra:

Atardecer desde el Pajariel hacia la Sierra de la Encina de la Lastra

Atardecer desde el Pajariel hacia la Sierra de la Encina de la Lastra

Espero que este sitio permanezca así para siempre. Aunque lo dudo.

Otro día, más.

Posteado por: Dani | 14 Septiembre 2009

La lacra de los pirómanos – Arde León

Pues sí, desgraciadamente, a estas alturas de año hay que hablar de estos sujetos (por llamarlos algo) que se dedican a prender fuego al monte.

Se aprovechan las horas de la noche para iniciarlos

Se aprovechan las horas de la noche para iniciarlos

Surgen como una epidemia extendiéndose rápidamente por toda la zona. Basta que empiece un incendio para que otro iluminado piense “éste es el mejor momento para quemar el monte, ahora que los servicios de extinción están ocupados mi fuego será más efectivo”

Y así van saliendo los incendios. Como las setas después de la lluvia.

Ajena a lo que está pasando. A lo mejor cuando baje, ya no tiene techado para dormir en invierno.

Ajena a lo que está pasando

Lo que empieza siendo una quema malintencionada de matorral acaba devorando bosques de alto valor ambiental.

Esta gente hace todo lo que puede

Esta gente hace todo lo que puede

En la zona en la que vivo, este jueves y viernes pasado el cielo se llenó de aviones y helicópteros, y de humo. Daba pena mirar alrededor. Contabilicé hasta 6 columnas de humo muy distantes entre sí. Está claro que un incendio aislado puede ser fortuito, como el originado hace unos días en Torre del Bierzo por el paso del tren, pero nueve, diez o veinte no lo son.

El daño ya está hecho

El daño ya está hecho

La lista de incendios de los últimos días es terrorífica:

  1. Lomba, Municipio de Benuza (La Cabrera)
  2. Truchas (La Cabrera)
  3. San Clemente de Valdueza y Manzanedo, Valle del Oza (El Bierzo)
  4. Cabañas Raras (El Bierzo)
  5. Toral de Merayo (El Bierzo)
  6. Vega de Valcarce (El Bierzo)
  7. Sotelo, Trabadelo (El Bierzo)
  8. Pradela, Trabadelo (El Bierzo)
  9. Corullón (El Bierzo)
  10. Puente del Rey, Villafranca del Bierzo (El Bierzo)
  11. Paradaseca, Villafranca del Bierzo (El Bierzo)
  12. San Andrés de las Puentes, Torre del Bierzo (El Bierzo)
  13. Peranzanes (Valle de Fornela)
  14. Murias de Paredes (Omaña)
  15. Embalse de las Rozas, Villablino (Laciana)
  16. Robles de Laciana (Laciana)
  17. Sosas de Laciana (Laciana)
  18. La Majúa (Babia)
  19. San Emiliano (Babia)
  20. Folledo (La Pola de Gordón)

Sin contar el del Municipio de Cervantes (Galicia) y que se producía pegando a Suárbol (Ancares, León) y avanzaba hacía allí.

Dan ganas de echarse a llorar.

Para los que no conozcáis estas zonas os diré que todas ellas están en la provincia de León. Todas ellas muy ricas en fauna y flora que no desmerecen de los paisajes en que éstas se dan. Cada uno de estos incendios es una desgracia. Por ejemplo, el que ha “ocurrido” en el Valle del Oza, también llamado Valle del Silencio, es una catástrofe.

Se juegan la vida, los que pilotan y los que están abajo pegándose cara a cara con el fuego.

Los que pilotan y los que están abajo pegándose cara a cara con el fuego se juegan la vida.

Hoy domingo, apenas se intuyen las montañas que habitualmente veo donde vivo, el humo lo invade todo, y el olor se te mete en el cuerpo. Ahora mismo, cuando acabo este artículo, veo un helicóptero en el cielo, una columna de humo allá, en la Cabrera. Tarde o temprano ese fuego y todos acabarán. Pero nunca acaban bien.

Espero que se dé buena cuenta de todos estos terroristas del monte y que acaben en la cárcel.

Posteado por: Dani | 12 Septiembre 2009

Ascensión a Peña Ubiña desde Torrebarrio

Recibí una visita de las buenas (todas son buenas) que venía con intención de probar un poco el monte de la zona norte. Como siempre que viene alguna visita con ganas de monte le llevo a algún sitio especial. Después de barajar varias opciones pensé:  ”No hay que defraudar a esta buena gente. Para Peña Ubiña”.

Peña Ubiña es La Montaña. “La montaña definitiva” que dirían los anuncios de teletienda. Quizás exagere. Hay montañas más altas en la Cordillera Cantábrica, pero el Macizo de las Ubiñas no es superado por ninguna otra montaña de los alrededores. Desde su cima la belleza de las vistas te quitan el habla. Ahí es cuando sabes que el esfuerzo de la subida ha merecido la pena y el posible calvario de la bajada, también.

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Peña Ubiña (2.417 m.)

Peña Ubiña está situada entre el Valle de San Emiliano, comarca leonesa de Babia, la asturianas de Teverga y la de Lena, a sus pies se sitúan pueblos como Torrebarrio (León), Pinos (León), el propio San Emiliano (León) y Tuiza de Arriba (Asturias). Por tanto es una montaña que hace frontera entre la comunidad de Castilla y León y el Principado de Asturias aunque la cumbre está en la provincia de León. Su altitud es de 2.417 metros y, como ya he dicho, es la más alta de la zona. Desde allí arriba, cimas que nos parecían grandes quedan empequeñecidas.

Aproximarse hasta Peña Ubiña puede hacerse desde varios puntos. Desde Casa Mieres (1.590 m.), desde Tuiza de Arriba (2.120 m) o desde Torrebarrio (1.260 m.) para luego ascender por alguna de las veinte vías que existen. La aproximación la hicimos desde Torrebarrio, y la vía de ascenso que elegimos fue la más fácil, conocida como “Canalón Sur” o “Canal Sur” y en verano (finales de julio de 2009), porque en invierno la cosa es otra historia.

Nos levantamos muy temprano pues nos costaba llegar algo más de una hora a nuestro punto de partida. Desayunamos como campeones y a las 7:40 de la mañana estábamos en Matarrosa del Sil comprando pan. Tras salir de Laciana topamos con niebla a la altura de Piedrafita de Babia que se extendía hasta San Emiliano. El sol ya estaba en el cielo y junto con la niebla resultaba una combinación atractiva que nos hizo parar el coche y sacar alguna foto como estás que siguen:

Hacia las Ubiñas

Hacia las Ubiñas

Cigüeñas en la niebla - Comarca de Babia

Cigüeñas en la niebla - Comarca de Babia

A las 8:40 aparcábamos en Torrebarrio al lado de las escuelas. Allí mismo hay un cartel que indica los primeros pasos de la ruta y unas indicaciones clarísimas desde el inicio.

Claro que si no ves la primera indicación (qué despiste más tonto), las demás te dan lo mismo que estén muy claras o que simplemente estén. En lugar de tomar la pista que hay a la izquierda que comienza justo al cruzar el puente sobre el río (lo correcto) tiramos todo recto rodeando la ermita por la derecha y subiendo todo para arriba a lo bruto “montaña a través”. La opción que sin querer tomamos no la recomiendo porque es subir superando todo el desnivel que existe hasta Collado Ronzón casi en línea recta. Luego se necesitan fuerzas para superar el último tramo y si subimos por el sitio cómodo mejor.

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Subiendo a Peña Ubiña

Tras estas primeras inclinaciones que se nos hicieron duras recuperamos el camino perdido a la altura del canchal de la cara sur de Peña Ubiña. Tardamos aproximadamente 1 hora y 50 minutos. También porque nos entretuvimos sacando fotos a todo (lo poco) que se movía:

Araña en cardo

Araña en Cardo Azul (Eryngium Bourgatii)

Como otras veces, solicito ayuda para identificar al arácnido. Muchas gracias.

Una vez en el Collado Ronzón (1.942 m.) se divisan vistas preciosas de las montañas de Babia, de Laciana y de Somiedo. El collado está situado entre Peña Ubiña (2.417 m.) y Peña Ubiña Pequeña (2.197 m.) y, como os decía, el panorama que se ve es un espectáculo. Al oeste la comarca de Babia, al este Vega Candioches con el trío que forman la Almagrera, La Mesa y La Tesa y al fondo, la montaña palentina. Y al norte: Peña Ubiña a la izquierda y Peña Cerreos (2.101 .) a la derecha.

Vega Candioches con la Almagrera, La Mesa y La Tesa desde Collado Ronzón

Vega Candioches con la Tesa, La Mesa y La Almagrera desde Collado Ronzón

Peña Ubiña Pequeña (2.197 m.), a sus pies, el Collado Ronzón

Peña Ubiña Pequeña (2.197 m.), a sus pies, el Collado Ronzón

Hasta aquí tardamos aproximadamente 2 horas y 20 minutos. Ahora tocaba acometer lo más difícil de la montaña:

Peña Ubiña desde el Collado Ronzón

Peña Ubiña desde el Collado Ronzón

Empezamos a subir, al inicio de la subida nos encontramos con un grupo de montañeros pertenecientes al Club de Montaña de Laciana que nos guiaron en los pasos más comprometidos, nos hicieron la foto en la cima y además mantuvimos una agradable conversación. Gracias desde aquí a todos ellos.

Subiendo a Peña Ubiña

Subiendo a Peña Ubiña

Tras una hora de subida aproximadamente, muchas veces utilizando las 4 extremidades, llegamos al cordal de Peña Ubiña. Las vistas cada vez eran mejores, a medida que se sube van encongiendo las montañas que antes tan altas se veían.

Paña Ubiña Pequeña (y C3PO)

Peña Ubiña Pequeña a la izquierda (y C3PO subiendo a la Ubiña Grande)

Una vez en el cordal tenemos que avanzar a lo largo de él hasta encontrarnos con el vértice geodésico en la cumbre. Como en toda la subida debemos extremar la precaución, los cortados están ahí mismo.

En la cordal de Peña Ubiña. Al fondo, Los Castillines

En la cordal de Peña Ubiña. Al fondo, Los Castillines (sobre 2.300 m.) y el Siete (2.356 m.)

Al fin llegamos a la cumbre.

Cumbre de Peña Ubiña (2.417 m.)

Cumbre de Peña Ubiña (2.417 m.)

La sensación es la que comentaba al comienzo. Ha merecido mucho la pena subir hasta aquí. Las vistas son majestuosas. Una pena que no se vea Asturias que en esos momentos presenta un manto de nubes. Divisamos Los Castillines (en torno a 2.300 m.), son impresionantes. Podemos observar algunos neveros que aún aguantan.  Allí arriba, te da la sensación de que subir hasta Peña Ubiña debe hacerse por lo menos una vez en la vida, y nosotros lo acabábamos de hacer. También sabemos que volveremos a subir.

Los Castillines desde Peña Ubiña

Los Castillines y el Siete desde Peña Ubiña

Desde arriba más que decir lo que se ve, habría que decir lo que no se ve y se tardaría menos. Al ser el punto más alto divisábamos fácilmente:

  • Las comarcas de Somiedo, Teverga y Quirós en Asturias. Lástima de nubes.
  • El monte Teleno y Montes Aquilianos con Cabeza de Yegua y Pico Tuerto entre otros.
  • La Cabrera.
  • Laciana, el Cueto de Arbás y Cornón.
  • Babia con el Montihuero entre otros.
  • Los Ancares: Miravalles, Mostallar y Cuiña
  • Sierra de Gistredo con sus Picos de Catoure, Cerneya y Valdiglesia
  • Picos de Europa: palabras mayores: Torre Cerredo, Torre Santa y Urriellu-Naranjo de Bulnes.
  • La Montaña Palentina, con el Espigüete y el Curavacas
  • El Pantano de Luna
  • Y la gran Meseta.

La Almagrera, la Mesa y la Tesa desde Peña Ubiña

En plano, Peña Cerreos. En segundo plano: La Tesa, la Mesa y Almagrera desde Peña Ubiña. Al fondo, la Montaña Palentina.

Picos de Europa desde Peña Ubiña

Picos de Europa desde Peña Ubiña

Babia, Somiedo y Laciana. Nieve en el Cornón. Buitre leonado en primer plano

Babia, Somiedo y Laciana. Nieve en el Cornón (2.188 m.). Buitre leonado volando.

Cuándo estábamos en la cumbre, un grupo de buitres nos acompañaba, aparecían y desaparecían entre las nubes.

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Ahora nos quedaba bajar. Con mucho cuidado, y a un ritmo tranquilo nos pusimos en el Collado Ronzón en 45 minutos. Bajamos acompañados de un par de montañeros pertenecientes a un club de montaña de Gijón. Un saludo desde aquí a los dos. Ellos tiraron para Tuiza y nosotros paramos a los pies de la Carba a comer mientras contemplábamos las vistas, no podíamos dejar de mirar.

Tras comer, ya  solo quedaba la bajada pronunciada hasta Torrebarrio. Se nos hizo larga, la verdad. Las botas de mi compañero de fatigas y mis rodillas acabaron pidiendo la hora. Pero al final llegamos a Torrebarrio, culminábamos la ruta con una merecida cerveza con limón.

Ya montados en el coche y pasado San Emiliano por el Camino de la Feria del Campo (según Google Maps) paramos, echamos la vista atrás y contemplamos la estampa de las Ubiñas: sin comentarios.

Castillines, Peña Ubiña y Peña Ubiña Pequeña

Macizo de las Ubiñas, en el centro: Peña Ubiña

Os dejo un mapa de la ruta descargado de un sitio que ahora no recuerdo. Ando investigando, en cuanto lo sepa, edito y pongo el enlace. Este mapa es mejor que el que yo pueda elaborar en Google Maps.

Ascensión a Peña Ubiña desde Torrebarrio. Fuente: Internet

Ascensión a Peña Ubiña desde Torrebarrio. Fuente: internet

Un abrazo. Hasta otro día.

Posteado por: Dani | 4 Septiembre 2009

Laguna de Navahornos (En busca de aves II)

Se dice que segundas partes nunca fueron buenas, ahora se verá.  Esta es la continuación del artículo anterior: “Las Hoces del Duratón (En busca de aves I)

La Laguna de Navahornos está situada en tierras segovianas, en el término de Cantalejo. Se accede por la CL-112 saliendo de Cantalejo en dirección a Cuéllar. Hay un cartel indicador a los pocos kilómetros.

Allí hay una caseta para observar aves. Se puede dar una vuelta por donde queramos siempre sin saltarnos el vallado de madera que protege a la laguna. Las aves que podemos contemplar son la garza real, la cigüeña negra, el aguilucho lagunero, la focha, el somormujo lavanco entre otros. Además de las especies propias del pinar que la rodea. El pinar está formado en su mayoría por pino resinero (Pinus Pinaster).

Laguna de Navahornos - Cantalejo

Laguna de Navahornos - Cantalejo

Allí tuve otro de los momentos importantes del día. Estaba en la caseta y pude observar un par de garzas reales volando y posadas en los pinos próximos. Además también en la misma dirección tenían su posadero una pareja de aguiluchos laguneros.

Garza Real (Ardea cinerea)

Garza Real (Ardea cinerea)

Garza Real (Ardea cinerea)

Garza Real (Ardea cinerea)

En total conté 5 garzas reales y 4 aguiluchos laguneros. Estos últimos volaban progenitores y crías todos juntos. Era una gozada verlos con los prismáticos. No sabía a dónde mirar. Si a las garzas, a los patos (que no pude identificar por falta de tiempo) o a los aguiluchos.

Aguilucho Lagunero (Circus aeruginosus)

Aguilucho Lagunero (Circus aeruginosus)

Aguilucho Lagunero (Circus aeruginosus)

Aguilucho Lagunero (Circus aeruginosus)

En esta foto anterior había dos ahí mismo. Uno de ellos está escondido. No he logrado ver dónde se encuentra en esta foto, pero ahí debe estar.

Y he aquí una estampa bonita, en el pinar, al lado de la laguna estaban garza y aguilucho posados, de forma que pude fotografíarlos de forma simulutánea. Si os fijáis próximo a la garza real se ve otro bulto posado en una rama. Es otra garza.

Garza Real y Aguilucho Lagunero

Garza Real y Aguilucho Lagunero

En aquellas estaba cuando llegaron un par de matrimonios con sus pequeños hijos montados en estas motos que sustituyen a los tradicionales triciclos, que tienen dos ruedas y el chaval va pateando para así mover el invento. Para acceder hasta la caseta hay un camino largo de maderos  (como los de las playas gallegas) que lleva desde un aparcamiento hasta la caseta. Seguro que os podéis imaginar el estruendo que hacían esos cacharros por aquel pasillo. Evidentemente garzas y aguiluchos salieron en estampida. Ahí acabo el día. Pero todo sea porque estos pequeños aprendan a amar a la naturaleza.

Me quedé con ganas de sacar mejores fotos y de visitar otras lagunas que hay por los alrededores pero se me hacía tarde. Bueno, pues esto ha sido todo por hoy. Espero que os haya gustado.

Para acabar os diré que ya van más de 1.000 visitas al blog en algo menos de dos meses. No sé si es poco o es mucho. Gracias a todos los que os habéis pasado por aquí al menos una vez, a los que habéis comentado algo y a los que me habéis dado vuestro apoyo para hacer y continuar con esto.

Un abrazo.

Posteado por: Dani | 28 Agosto 2009

Hoces del Duratón (En busca de aves I)

La cosa va de aves.

El objetivo era disfrutar de la observación de aves y fotografiarlas, además de volver a ver un paisaje singular en mitad del páramo castellano. Para ello me fui a tierras segovianas y visité el Parque Natural de Las Hoces del Duratón que relato en este artículo y la Laguna de Navahornos que relataré en el siguiente.

Llegar al Parque de las Hoces del Duratón puede hacerse desde Cantalejo (CL-112) o desde Sepúlveda (precioso pueblo con mejor lechazo). En ambos lugares está debidamente indicado cómo acceder al Parque.

Las Hoces del Duratón es el nombre que recibe la zona de meandros que ha hecho en la roca caliza el río Duratón a su paso a lo largo de los años entre Sepúlveda y Burgomillodo. Es un “pequeño cañón del colorado segoviano”. El lugar en sí mismo es una oportunidad para observar tranquilamente aves. Sobre todo rapaces, de las que no puede descartarse casi ninguna para ver. Obviamente descartaríamos el quebrantahuesos. Pero el resto de las grandes y pequeñas rapaces ibéricas son observables, incluyendo el águila imperial, águila real, milanos, azores, búhos, falcónidos y resto de buitres que habitan en la península. Además es posible observar otro tipo de aves. Pude observar entre otros al jilguero, lavandera, garza real, colirrojo tizón, avión roquero, vencejo, arrendajo y collaba negra. No obstante el gran protagonista es el buitre leonado que  nidifica en los roqueros que hay en la paredes de las hoces.

Mediados de agosto: ese día madrugué. Me levanté muy temprano y ví amanecer pasado el pueblo de Sebulcor. Ya iba caminando por el Parque y pude hacer las primeras fotos.

Hoces del Duratón al amanecer.

Hoces del Duratón al amanecer

Ahí mismo, en esas pareces ya había buitres aún dormidos o con pocas ganas de vuelo. Me aproximé por uno de los laterales, y allí estuve escondido un rato, hasta que pude capturar esta foto:

Buitre Leonado en el roquero

Buitre Leonado en el roquero

En cuanto a la flora que se da por allí es muy peculiar. Abunda el pino resinero (pinus pinaster), la encina(Quercus Ilex), el enebro (Juniperus communis) y la sabina. El enebral-sabinar que se da es de los más importantes de España. No hay muchas provincias en España que tengan sabinares como éste. Verlo en este entorno un privilegio.

Sabinas y enebros

Sabinas y enebros

Disculpad por el mal enfoque de la anterior foto. En cuanto al monte bajo predomina el espino, rosal silvestre (escaramujo o tapaculos), y plantas medicinales como el tomillo (Thymus zygis), el espliego (lavanda – Lavandula spica) y la manzanilla (Anacyclus clavatus) que proporcionan un olor muy característico al monte.

Tras estar trasteando por la primeras de las zonas me dirigí hacia Villaseca. Allí, cuando iba por una pista se cruzaron una liebre y un perro asilvestrado en persecución de la primera. Puede fotografiar a la liebre ya lejana, pero no sacar a ambos simultáneamente.

Y hablando de animales de pelo, aquí va la lista de los que nos podemos encontrar: zorro, corzo, jabalí, gineta, tejón, ardilla, garduña, comadreja, liebre, conejo, rata de agua y nutria. No es de descartar la aparición del lobo. Intenté localizar en las riberas del río insistentemente alguna nutria sin éxito. Vi rastros de corzo, jabalí y garduña. En otras ocasiones había visto comadreja y rata de agua.

Me dirigí hacia la ermita de San Frutos (patrón de todos los segovianos), amante de los pájaros y llamado por los segovianos San Frutos Pajarero. Es el lugar más conocido del Parque. Era muy temprado y pude disfrutar a placer del paisaje y del sonido, ambientado sobre todo por los jilgueros. Estaba completamente solo.

Panorámica de la ermita de San Frutos - Hoces del Duratón

Panorámica de la ermita de San Frutos - Hoces del Duratón

Hoces del Duratón hacia Burgomillodo

Hoces del Duratón hacia Burgomillodo

Estuve un rato caminando al borde de los cortados, y observando con los prismáticos a los buitres en los roqueros.

Buitres leonados en los roqueros

Buitres leonados en los roqueros

Buitres al borde de los roqueros

Buitres al borde de los roqueros

De repente a las 10:30 A.M se pusieron todos a volar. Antes había volado algún despitadillo, pero parece que la hora oficial de diana fue esa. El espectáculo en ese momento es impresionante. Los buitres leonados empiezan a despegar tras haber calentado sus alas al borde de los cortados.

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Con la foto anterior os podéis hace una idea de las dimensiones de un ejemplar adulto. Su longitud de cabeza a cola está comprendida entre 95 cms y 105 cms. Si mide eso de cabeza a cola y viendo la foto anterior nos hacemos una idea de su envergadura. Suele estar entre los 2,60 m. y los los 2,90 m. Casi  nada.

Una vez más cambié de posición. De allí, por un sendero, descendí hasta mitad del cortado. Ubicándome en una posición privilegiada en la cual podía ver a los buitres en la roca, volando por encima y por debajo de mí. El buitre no se percataba de que estaba allí, pues estaba esperándolo “en la esquina” a verlo pasar. Todo esto muy próximo a ellos. He aquí muestras de ello:

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Al alba el sol incidía en el plumaje de los buitres leonados lo que les hacía parecer pájaros dorados. Aquí una bella imagen:

El pájaro dorado

El pájaro dorado

Además mientras estaba allí, pude divisar al alimoche, “el buitre sabio” como le llamó Félix Rodríguez de la Fuente y al que le dedicó un capítulo con ese nombre.

Se trata de una especie seriamente amenazada. Su observación fue uno de los momentos del día. Había un grupo a lo lejos en un risco que observaba fácilmente con los prismáticos. Tuve la suerte de fotografiar a algunos volando muy próximos.

Alimoche (Neophron percnopterus)

Alimoche (Neophron percnopterus)

Aquí podéis ver el capítulo integro de “El Buitre Sabio” de la serie “El Hombre y la Tierra” del gran Félix Rodríguez de la Fuente.

http://www.tu.tv/videos/el-buitre-sabio

Tras disfrutar del paisaje y de las aves un rato más, decidí partir de regreso. Pasé de nuevo por la zona de la ermita de San Frutos, esta vez lleno de visitantes.

Tras el éxito fotográfico de la mañana me dirigí a otra zona apenas conocida pero de alto valor medio ambiental y ornitológico: La Laguna de Navahornos.

Continuará…

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